Visitar Santander es, sin duda, una buena opción cuando se quiere disfrutar de la naturaleza y de la práctica de actividades al aire libre. Este es un destino en el que destacan sus montañas, páramos, ríos y cascadas que lo hacen único para la aventura.
Es un territorio con 87 municipios, cada uno con encantos únicos que vale la pena conocer. A solo una hora y media de Bucaramanga, capital del departamento, se encuentra uno de esos encantadores lugares, el cual tiene una particularidad y es que se llama como una ciudad estadounidense.

Se trata de Santa Bárbara, un territorio en el que abundan los lindos paisajes y la naturaleza es la anfitriona de los viajeros. Según información de la Alcaldía Municipal, este territorio se caracteriza por ser refugio de fauna, donde sus imponentes montañas albergan diversidad de aves, las cuales contribuyen al equilibrio ecosistémico de la región.

La actividad agropecuaria es la base de su economía, siendo relevantes los cultivos de mora, apio, café, fríjol, arveja y algunos frutales. En una menor proporción, sus habitantes trabajan en la explotación pecuaria en ganado de doble propósito y especies menores, como piscicultura y apicultura.
Este destino santandereano ofrece múltiples opciones para realizar senderismo, caminatas ecológicas y actividades al aire libre, además de permitir la observación de la diversidad de flora y fauna propia de la región. De acuerdo con la Alcaldía, es un territorio que palpita en medio de paisajes atravesados por ríos que conservan relatos ancestrales.

Según el portal Colombia Turismo Web, este pequeño municipio se caracteriza por su variedad de climas, resultado de alturas que oscilan entre los 1.000 y los 4.000 metros sobre el nivel del mar, lo que se consolida como uno de sus encantos.
A esto se suma una abundante red hídrica, compuesta por numerosas quebradas como La Salina, El Azogue, Tasajo, Borbón, La Rayada, El Canelo, La Ceba, El Apure y La Mora, que evidencian el potencial natural del municipio.

Uno de sus principales atractivos es el balneario Arcoíris, un espacio con piscinas naturales, zonas para acampar y espacios adecuados para realizar asados, donde además es posible pescar y degustar truchas arcoíris cultivadas en el lugar.
Una opción natural más es el Manantial Bendito, una fuente de agua cristalina considerada sagrada por la comunidad, ubicada en el corregimiento La Ceba y reconocida por su particular sabor, similar al de la soda sin gas.










