El suroeste de Antioquia es una tierra de colonizadores paisas que comprende una extensa zona de alta montaña, con unas características muy quebradas, que hacen pensar en las proezas por las que debieron atravesar los antepasados en esta área, que conserva muchos de esos lugares que son transitados por sus actuales habitantes.

Según la Gobernación del departamento, esta subregión posee muchas tierras ricamente privilegiadas y variedad de pisos térmicos que van desde caliente hasta frío y está conformada por 23 municipios.
Uno de ellos se ubica a poco más de tres horas de Medellín y ofrece una temperatura promedio de 17 grados centígrados, siendo un lugar que combina tradición, arquitectura, naturaleza y paisajes de montaña.

Capital de la ruana
Se trata de Caramanta, destino al que se le conoce como ‘La capital de la ruana’ y también como el ‘Mirador de Antioquia’, un nombre relacionado con su ubicación privilegiada. Desde diferentes puntos del territorio es posible contemplar los paisajes de esta región y parte del norte de Caldas, en el Eje Cafetero.
Este pequeño rincón, donde habitan menos de 6.000 personas, según la plataforma Antioquia es Mágica, destaca por su arquitectura de tradición antioqueña, que se conserva tanto en la zona urbana como en sus corregimientos.

Sus viviendas, balcones y fachadas coloridas reflejan las características de los pueblos surgidos durante la colonización antioqueña y hacen parte del patrimonio que identifica al municipio, que se complementa con calles adoquinadas.
En el parque principal se encuentra la Iglesia de la Inmaculada Concepción, uno de los principales referentes arquitectónicos y religiosos de este municipio. El templo, de estilo gótico, sobresale por su diseño y por la importancia que tiene dentro de la vida religiosa de la población.

Belleza natural
A Caramanta se le reconoce por tener una gran belleza natural. Uno de los sitios de interés es el cerro de Caramanta, donde se desarrollan investigaciones arqueológicas; el Alto de los Compadres, convertido en espacio para el ecoturismo, y el cerro Poleal. Desde estas elevaciones se observan diferentes poblaciones de la zona y amplios escenarios naturales.
Adicionalmente, el municipio cuenta con cascadas, caminos rurales, montañas y una amplia diversidad de fauna y flora, escenarios que permiten realizar actividades al aire libre y disfrutar de paisajes característicos del suroeste antioqueño.

Es un territorio que ofrece condiciones para el avistamiento de aves, una actividad que puede realizarse desde diferentes cerros y senderos. Uno de ellos es el sendero Cerro de la Cruz, a donde se puede llegar caminando, en motocicleta o en bicicleta.

Otro sitio imperdible es el Alto de los Compadres, uno de los espacios destinados al turismo de naturaleza en el municipio. Sus senderos permiten realizar caminatas, observar aves y recorrer diferentes escenarios naturales. Desde la parte alta se obtiene una vista de la cuenca del Cartama.
Las cascadas complementan la oferta natural de Caramanta, pues brindan espacios para disfrutar de la tranquilidad, recorrer los alrededores y entrar en contacto con el entorno natural.
