Una de las subregiones de Antioquia es la del occidente, la cual se encuentra localizada entre las cordilleras Central y Occidental, en donde el río Cauca es el eje hídrico de la región.

Se trata de una zona rica en historia y en sitios de gran importancia, tales como El Páramo de Frontino, los Parques Nacionales Naturales de Las Orquídeas y Paramillo y los centros históricos de Santa Fe de Antioquia y San Jerónimo, entre otros.
En este territorio se encuentran 19 municipios, cada uno con encantos imperdibles. En esa lista se incluye Buriticá, ubicado a un poco más de dos horas de Medellín, un lindo destino cuyo pueblo lo comparan con un pesebre, pues se caracteriza por un conjunto de casas dispersas en una ladera.
El portal Turismo Antioquia Travel indica que sus coloridas fachadas le dan un aire alegre a este lugar que es rico en atractivos naturales y fiestas culturales.

Dentro de sus sitios de interés se encuentra el parque principal, en el que posa la escultura del Cacique Buriticá, así como la Iglesia de San Antonio, un templo que destaca por su arquitectura colonial. Es considerado un verdadero museo de arte, declarado Patrimonio Arquitectónico, según el portal Puebliando por Antioquia.
Atractivos naturales
En las afueras del pueblo está el Cerro Cristo Rey, que es el mirador del municipio. Lleva este nombre porque allí se encuentra la imagen de Jesús Resucitado. Desde este lugar se observa gran parte del casco urbano y es un sitio apto para elevar cometas.

También está la Reserva Ecológica La Guarcana, ubicada a 7,5 kilómetros de la cabecera municipal en el corregimiento de Guarco. Es un lugar frío, ideal para caminatas y en donde se puede observar diversa fauna y flora. Para llegar hasta allí se va por un sendero ecológico en el que es posible disfrutar de forma directa de los encantos de la naturaleza.

Un poco de historia
El portal oficial Corregimientos de Antioquia indica que en tiempos remotos, el territorio que hoy se conoce como Buriticá era habitado por los indígenas Nutabes y Tahamíes, cuyas leyendas e historias dieron origen al nombre del municipio, en honor al cacique Buriticá.
La historia de este legendario personaje se remonta a 1538 con la llegada del español Juan Badillo, quien, al enterarse de la posesión de oro que tenía el cacique Buriticá, decide ir a buscarlo para que le entregue el tesoro.
El cacique es retenido por los españoles y obligado a llevarlos donde se encontraban dichas riquezas; Buriticá, en un intento desesperado por morir, decide lanzarse por un peñasco, pero sobrevive y es condenado a morir en la hoguera.
