La riqueza histórica y colonial de Colombia es amplia. En muchas de sus regiones los viajeros se encuentran con pueblos que desafían el paso de los años con su arquitectura bien conservada, sus casas pintadas de blanco y sus calles empedradas que los hacen únicos e imperdibles de conocer.
Uno de ellos se encuentra en el departamento de Antioquia, un lugar que destaca por su estilo colonial, declarado como Monumento Nacional, hoy Bien de Interés Cultural (BIC). Este reconocimiento se le otorgó en 1960 por su riqueza histórica, cultural, sus casas y sus imponentes iglesias.

Hace parte de la Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia y se dice que su fecha de fundación data de 1541. Está ubicado en el occidente de Antioquia, departamento del que fue su capital hasta 1826, según indica el sitio oficial de la mencionada Red.

Si un viajero llega hasta este destino, en el que se aprecian también sus lindas montañas y riqueza natural, puede realizar su recorrido iniciando por la Plaza Mayor Simón Bolívar y luego pasar por parques como Santa Bárbara, Plazuela de Mi Padre Jesús, Plazuela José María Martínez Pardo, Museo de Arte Religioso Francisco Cristóbal Toro, joyerías de filigrana, Puente de Occidente José María Villa; y finalizar en el mercado de frutas, dulces, artesanías y comidas tradicionales.
Los encantos de su centro histórico
El portal Antioquia es Mágica asegura que uno de los grandes atractivos de este lugar es su centro histórico, pues estar allí es realizar un hermoso viaje al pasado y por ello cuando un turista decide visitar este destino, la recomendación es que se tome el tiempo para recorrer cada espacio con el fin de conocer de cerca y en profundidad todos los detalles de la historia de este mágico lugar.

Otro de los grandes referentes históricos en el este municipio antioqueño, situado a solo una hora de Medellín, es el Puente de Occidente, que fue construido entre 1888 y 1895 y se consolidó como uno de los íconos de la ingeniería antioqueña. Une a Santa Fe de Antioquia con los municipios de Olaya y Sopetrán. Este puente fue declarado Monumento Nacional en 1978.

Como si esto fuera poco, los viajeros pueden disfrutar del turismo religioso, pues este pueblo cuenta con una red de iglesias y capillas con un gran valor cultural y tradicional. Antioquia Mágica indica que todas estas construcciones tienen entre 100 y 300 años y en cada una de ellas se resalta su belleza arquitectónica.
A su riqueza histórica se suman dos museos que hacen parte de los imperdibles de este pueblo colombiano. Por un lado, el Museo de Arte Religioso que exhibe pinturas, esculturas de arte religioso y diversos objetos de orfebrería de la colonia española y del siglo XVIII y, por otro, el Museo Juan del Corral que ocupa una antigua casona y expone piezas de arte religioso y precolombino.
