Santander es uno de los destinos para tener en el radar cuando se piensa en unos días de descanso o de vacaciones. Este territorio alberga 87 municipios, cada uno con sus propios encantos, pero que destacan por su riqueza histórica, cultural y natural.

Una de las muchas opciones para visitar es Confines, un lugar que destaca por su belleza tanto en su zona urbana como rural. Información de la Alcaldía Municipal asegura que a este territorio se le conoce como “El Edén de Santander”, debido a sus encantos naturales y arquitectónicos.
Es un destino en el que los viajeros encuentran atractivos como cascadas, quebradas y un centro histórico con una iglesia considerada Monumento Nacional. Es perfecto para quienes buscan paz y contacto con la naturaleza, con paisajes montañosos, un clima agradable y una oferta gastronómica local.

La fuente oficial señala que Confines posee un patrimonio nacional representado en el Templo Parroquial, además de contar con un Museo Religioso. Se trata de una hermosa construcción que evoca la época de la colonia por la majestuosidad del altar mayor y la construcción en piedra donde se recogen las almas fieles a la Virgen de Chiquinquirá y a San Cayetano.
Cuevas y cascadas
En cuanto a su oferta natural, allí hay diversidad de cuevas como la del Tigre y otras que fueron utilizadas como refugio donde resguardaban algunos nativos que viajaban de un lugar a otro para comerciar o trabajar en otras parcelas fuera de su sitio de origen.

Este municipio también está rodeado de hermosas caídas de agua en forma de cataratas como las Cascadas de Barro Blanco y la Caldera y de una hermosa reserva forestal de selva natural denominada Picurales Vega-Limón. La caída de agua Barro Blanco es propicia para la práctica de deportes extremos como el torrentismo y el rappel.

Según la Alcaldía, es un lugar ideal para el turismo de aventura y el ecoturismo, en donde además destacan otros sitios como los pozos negro, verde y del avión. Para quienes les gusta caminar, hay senderos y caminos reales, así como cascadas para vivir experiencias únicas.
De igual forma, desde el lugar el Horizonte se aprecia una laja de piedra de 200 metros de alto por 20 metros de ancho aproximadamente, en la que se forma un tobogán natural único regado por aguas de la quebrada La Canalera, un sitio ideal para el esparcimiento y que maravilla tanto a habitantes como a turistas.
Una opción más para divertirse se encuentra a la entrada al casco urbano del municipio, donde hay un centro recreacional dotado de piscina de agua natural, polideportivo techado, parque infantil, bar, pista de baile, restaurante, juegos de bolo, tejo y minitejo.
