Una ciudad puede conquistar tanto a sus habitantes como a quienes la visitan por diferentes razones, entre ellas: una oferta cultural diversa, parques y jardines, barrios llamativos, calles pintorescas y espacios donde la gastronomía, el arte y la vida nocturna se convierten en protagonistas.

A estos se suman otros aspectos que influyen en la experiencia cotidiana, como la posibilidad de establecer vínculos sociales, encontrar pareja, sentirse parte de una comunidad y disfrutar de una vida más feliz.
Precisamente, estos elementos forman parte de los criterios que tiene en cuenta la prestigiosa revista de turismo Time Out en su clasificación anual de las mejores ciudades del mundo.
Para elaborar este listado, este año la publicación reunió las opiniones de más de 24.000 residentes, quienes evaluaron distintos aspectos de los lugares donde viven. Para seleccionar cuáles son las ciudades más felices, la publicación evaluó, por ejemplo, si consideran que su ciudad los hace felices, si se sienten mejor allí que en otros destinos que han conocido o si disfrutan de las experiencias cotidianas que ofrece, entre otros aspectos.

Al analizar los resultados, la ciudad inglesa de Bath obtuvo los mejores puntajes de la encuesta. El 93 % de los residentes aseguró que su ciudad los hace felices, mientras que el 92 % afirmó sentirse más feliz allí que en otros lugares. Asimismo, el 91 % dijo que encuentra motivos de alegría en las experiencias cotidianas.
Los encantos de Bath
Esta ciudad cuenta con diversidad de atractivos, los cuales se relacionan con una combinación de historia, arquitectura y naturaleza. Bath es reconocida por sus antiguas termas romanas, sus elegantes construcciones georgianas y los paisajes rurales que la rodean.

A esto se suma el sentido de comunidad: el 83 % de los encuestados señaló que es fácil sentirse parte de ella. Además, la ciudad ocupó el primer lugar en la clasificación de Time Out sobre espacios verdes y naturaleza en 2026, un aspecto que no solo valoran los residentes, sino los viajeros.
Uno de sus principales sitios de interés son las Termas Romanas, un complejo arqueológico construido alrededor de manantiales naturales de agua caliente que permite conocer cómo era la vida en la época romana. Muy cerca se encuentra la abadía de Bath, un templo de arquitectura gótica que sobresale por sus vitrales, sus bóvedas y su imponente fachada.

Otro lugar emblemático es el Royal Crescent, una hilera de casas georgianas dispuestas en un amplio arco, rodeada de jardines y reconocida por su arquitectura de piedra color miel.
Una opción más es The Circus, un conjunto circular de edificios que destaca por su diseño simétrico y sus detalles arquitectónicos. También merece una visita el puente Pulteney, una construcción del siglo XVIII que cruza el río Avon y llama la atención por las tiendas instaladas a ambos lados, según Visit Bath.

Para disfrutar de una experiencia de relajación, los visitantes pueden acercarse a Thermae Bath Spa, un complejo moderno que aprovecha las aguas termales naturales de la ciudad y cuenta con una piscina en la azotea desde la que se contemplan los tejados históricos.
Quienes prefieren los espacios al aire libre pueden recorrer Alexandra Park, conocido por sus vistas panorámicas, o realizar el sendero Bath Skyline, que combina caminos rurales, bosques y miradores sobre la ciudad.
