Sudamérica tiene destinos capaces de convertir unas vacaciones en un viaje difícil de olvidar. Desde glaciares y desiertos hasta selvas, playas y ruinas milenarias, el continente reúne opciones para quienes buscan aventura, naturaleza y culturas diferentes. Lonely Planet seleccionó ocho experiencias que aparecen entre los grandes viajes de ensueño para este año 2026.

Una de ellas es recorrer el Amazonas brasileño. La aventura puede comenzar en Manaos y continuar durante varios días en barco hasta Belém, con paradas en lugares como Santarém y Alter do Chão. En el camino aparecen playas de arena blanca, mercados, restaurantes y una enorme variedad de fauna.
En Chile, el desierto de Atacama ofrece paisajes que parecen de otro planeta. Géiseres, dunas, lagunas y formaciones rocosas hacen parte del recorrido.
Además, sus cielos despejados y la poca contaminación lumínica convierten la región en un destino destacado para observar las estrellas.

Río de Janeiro es otra de las recomendaciones. La ciudad combina montañas, playas y una vida urbana marcada por la música y la cultura brasileña.
Ipanema, Lapa y Santa Teresa aparecen entre los lugares ideales para disfrutar del ambiente carioca. Allí, incluso, sus habitantes suelen bromear diciendo: “Deus é Brasileiro”.
Para los amantes del senderismo, la Patagonia, entre Chile y Argentina, ofrece glaciares, lagos y montañas. En Torres del Paine destaca la famosa W Trek, mientras que el Parque Nacional Los Glaciares permite realizar recorridos de varios días.

Las islas Galápagos también hacen parte de la lista. Su fauna única y su relación con Charles Darwin permiten observar de cerca ejemplos de evolución. Tortugas gigantes, iguanas marinas, cormoranes y diferentes especies de pinzones son algunos de sus atractivos.
Colombia aparece con una ruta que va desde los paisajes áridos de La Guajira hasta Cartagena, Santa Marta, Tayrona y las montañas de Minca.
También sobresalen las ruinas de Ciudad Perdida, accesibles únicamente mediante caminatas.

Bolivia aporta el salar de Uyuni, el mayor salar del planeta, donde el horizonte parece desaparecer y el suelo puede convertirse en un enorme espejo después de la lluvia.
Finalmente, Perú invita a descubrir las antiguas civilizaciones. Machu Picchu es el gran referente, pero lugares como Choquequirao, Pisac, Sacsayhuamán, Pachacamac y Chan Chan ofrecen alternativas para quienes quieren explorar la historia prehispánica.
