En el suroeste de Antioquia, a unas tres horas de Medellín, se encuentra uno de los destinos imperdibles para conocer en esta región del país. Se trata de Támesis, que tiene vocación turística de aventura, naturaleza, bienestar y cultura.
La plataforma Antioquia es Mágica indica que es un lugar privilegiado por la cantidad de agua que baña su territorio y además tiene 13 rutas para hacer senderismo y apreciar su oferta de especies de fauna y flora.
Además, es posible aventurarse en la ruta de los petroglifos con más de 1.500 obras talladas a mano o visitar el Museo Arqueológico Cartama. Dada esta riqueza, a Támesis se le reconoce como un museo arqueológico a cielo abierto, debido a la concentración de figuras y símbolos grabados sobre rocas.
Se dice que este municipio alberga uno de los conjuntos de arte rupestre más importantes de Colombia, vestigios de las comunidades indígenas que habitaron la región hace cientos e incluso miles de años.

A este municipio también se le conoce como ‘tierra del cacao’ por la tradición agrícola y el cultivo de este producto en su territorio, que forma parte de la diversidad de su economía rural.
Aunque el café es uno de sus principales referentes agrícolas, también se producen cacao, plátano, cítricos, frutas y caña de azúcar. Esta relación con el cacao se refleja en sus tradiciones y celebraciones, entre ellas las Fiestas del Cacao, que exaltan la importancia de este cultivo para la identidad local.

Otros encantos de Támesis
La oferta turística de Támesis también incluye atractivos naturales para quienes disfrutan de las caminatas y la aventura. Entre ellos sobresale el cerro Cristo Rey, al que se llega después de un recorrido exigente de aproximadamente 10 kilómetros desde el parque principal y cuya cima ofrece una amplia panorámica de las montañas y los valles del suroeste antioqueño.

Otro lugar para visitar son los organales de San Antonio, un conjunto de formaciones rocosas ubicadas alrededor del río San Antonio. Este escenario, que conserva zonas poco exploradas, es ideal para los amantes de la naturaleza y la aventura. Para llegar se requiere una caminata de cerca de ocho kilómetros desde el casco urbano, de dificultad moderada.
También se encuentra la Virgen de la Peña, un sitio de peregrinación que alberga una gruta con una imagen de la Virgen María, visitada por devotos durante las romerías y celebraciones religiosas. La tradición cuenta que la imagen permaneció intacta después de un deslizamiento de tierra, un hecho considerado milagroso por los creyentes. El lugar también permite apreciar los paisajes naturales de la zona.

En el casco urbano, los visitantes pueden conocer la Casa de la Cultura, una edificación tradicional ubicada cerca del parque principal que conserva detalles arquitectónicos de otras épocas, y el Museo Arqueológico Cartama, donde se exhiben piezas que permiten conocer el legado de las antiguas comunidades indígenas y preservar la memoria ancestral de este territorio.
