Un viaje por Boyacá brinda la posibilidad de disfrutar de paisajes andinos en ambientes tranquilos. Es un destino que cuenta con pueblos llenos de encanto como Villa de Leyva, famoso por su arquitectura colonial, sus calles empedradas y su imponente plaza principal.

Además, tiene una gran riqueza natural y cultural. Lugares como el lago de Tota o el páramo de Ocetá, considerado uno de los más hermosos del mundo, permiten disfrutar de paisajes únicos.
Uno de los destinos que vale la pena conocer en este departamento es Rondón, conocido como la ciudad de los canelos, un lugar rodeado de numerosos árboles frondosos que, en época de florescencia, le dan al paisaje un aspecto lindo y diferente.
Salto del Tequendamita
Está ubicado a menos de dos horas de Tunja, capital del departamento, y les ofrece a los turistas diversidad de atractivos que vale la pena conocer. Uno de los que más llaman la atención en este municipio es el Salto del Tequendamita, una caída de agua de unos veinte metros de altura ubicada en la quebrada La Potrerana, a pocos kilómetros del pueblo.

De acuerdo con información de la Alcaldía Municipal, este es uno de los grandes sitios turísticos que posee Rondón. Está ubicado en la vereda Junín, a tan solo 15 minutos del casco urbano caminando. Allí se exhibe una caída de agua de aproximadamente 30 metros de altura, rodeada de naturaleza, tranquilidad y paisajes que enamoran a propios y visitantes.
Es un lugar natural perfecto para quienes buscan conexión con la naturaleza, caminatas ecológicas, fotografía y momentos de paz, convirtiéndose en un escenario perfecto para disfrutar en familia o con amigos.

A este sitio de interés se suman los altos Tambor, el Tabor, San Miguel y de la Cruz, cuatro elevaciones desde las que se puede apreciar la majestuosidad del páramo, según el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr).
También los viajeros encuentran en este municipio un lugar conocido como Aguas Calientes, un escenario bañado de aguas termales, dos de ellas azufradas y ferruginosas frías y dos calientes, ubicadas en la vereda de Junín.
Los amantes de la naturaleza también pueden disfrutar del sendero cafetero, un recorrido que puede hacerse en las veredas de Centro Rural y Bolívar.

La gastronomía es otro de los atractivos de este destino boyacense. Allí los viajeros pueden disfrutar de envueltos, arepas, cuchuco, zarapa de mazorca, amasijo, sancocho, tamales y plátanos con relleno, de acuerdo con Situr.
Datos históricos
Los datos históricos indican que el nombre del municipio le fue dado en homenaje al coronel Juan José Rondón, héroe de la batalla del Pantano de Vargas en 1819.
Antes de ello, era una vereda llamada La Galera, perteneciente al municipio de Zetaquira, a la que se le dio, en 1904, el nombre de San Rafael, hasta que optó por su nombre actual.
