A medida que se aproxima el fin de 2026, se conocen listas de lugares que vale la pena incluir en los itinerarios del próximo año. Entre ellas figura Best in Travel 2027, una publicación de la guía de turismo Lonely Planet, que presenta una selección de destinos y actividades recomendados por especialistas en viajes para inspirar las próximas aventuras de los viajeros.
La lista la realizan con base en nuevas formas de viajar, en las que ganan importancia las visitas sin afanes, los lugares alejados de las grandes aglomeraciones y las propuestas que permiten conectar con la esencia de cada territorio.
En total, la publicación reúne 50 recomendaciones para el próximo año: 25 destinos que merecen estar en los planes de viaje y 25 experiencias que incluyen actividades y recorridos que resultan imperdibles.
Los encantos de Bocas del Toro
El destino que se ubica en el primer lugar, de acuerdo con el mencionado listado, está muy cerca de Bogotá, a menos de cuatro horas en avión. Se trata de Bocas del Toro, en Panamá, un sitio en el que la naturaleza es protagonista.

Es un destino que se caracteriza por su ambiente apacible, sumado a una infraestructura turística que se ha desarrollado con el paso del tiempo, que ha hecho de este destino una parada conocida entre los mochileros que se aventuran a recorrer los países de Centroamérica.
Aunque sus playas son uno de sus mayores atractivos, la experiencia en Bocas del Toro va mucho más allá. Según destaca Lonely Planet, el destino ofrece alternativas para quienes buscan actividades acuáticas, encuentros con la fauna silvestre y una propuesta gastronómica que resalta los sabores tradicionales del Caribe.

El portal oficial Visit Panamá también resalta la popularidad de esta provincia entre turistas nacionales e internacionales. Llegar desde Ciudad de Panamá toma alrededor de 45 minutos en avión, un trayecto que conduce hasta el extremo noroccidental del país, donde conviven paisajes montañosos, manglares, comunidades con una identidad cultural propia y ecosistemas marinos de gran riqueza.
Naturaleza y playas
La provincia donde está ubicado este paradisíaco destino ofrece una combinación de ambientes terrestres e insulares. En su territorio continental sobresale la vegetación abundante, favorecida por la presencia de zonas protegidas como el Parque Internacional La Amistad (Pila) y el Bosque Protector de Palo Seco.

Allí también habitan pueblos indígenas, como los Naso Tjër Di, cuyas tradiciones y formas de vida hacen parte del patrimonio cultural de la región.
Tiene nueve islas principales y pequeños islotes que las rodean, y les ofrece a los viajeros una temperatura promedio de 26 °C. Las condiciones del mar y la variedad de olas han convertido a la zona en un lugar reconocido por los aficionados al surf.

Colón, Carenero y Bastimentos figuran entre las islas más conocidas del archipiélago. Cada una tiene particularidades que enriquecen el recorrido, por lo que muchos visitantes optan por desplazarse entre ellas durante su estadía. Quienes viajan para practicar surf también encuentran distintos escenarios para disfrutar de las olas.
Lonely Planet recomienda tres cosas que los viajeros deben hacer antes de irse de este lugar: recorrer la calle Primera, en Bocas, y elegir alguno de sus restaurantes, con su gastronomía típica; tomar una lancha hasta playa Estrella, un sitio ideal para disfrutar en familia y navegar entre los manglares para conocer de cerca estos ecosistemas.
