A poco tiempo de que termine 2026, ya muchas personas proyectan lo que pueden ser sus viajes de vacaciones para 2027 y en la lista de opciones aparecen diversidad de destinos que resultan únicos, gracias a que son poco explorados, pero que tienen mucho que ofrecer.

Uno de esos tesoros por descubrir es Montserrat, una tranquila isla caribeña que la mayoría de viajeros pasa por alto, pero lo cierto es que quien desembarca o aterriza en ella se pregunta cómo ha podido permanecer tanto tiempo fuera de su lista de destinos a visitar.
Dadas sus características y la riqueza natural que posee, la guía internacional de viajes Lonely Planet la incluyó en su listado de los 25 mejores destinos para visitar en 2027.
Es un lugar en el que los viajeros se encuentran con montañas de un verde intenso, playas de arena negra, una gastronomía galardonada y una historia marcada por el fuego. “Es una isla capaz de hacer sentir al viajero que ha descubierto un verdadero tesoro oculto”, precisa la publicación.

Es un escenario en el que se aprecian montañas cubiertas de una exuberante selva tropical y envueltas en niebla, que contrastan con su arena de color negro, poco característico de las playas caribeñas.
¿Cuáles son sus encantos?
De acuerdo con Lonely Planet, los habitantes de esta isla son acogedores, ingeniosos y sienten un profundo orgullo por su isla. Y, como el número de visitantes es reducido, “aquí el viajero difícilmente se siente un turista, es como un invitado a un lugar cuya historia todavía se está escribiendo”, precisa.

Conocida como la Isla Esmeralda del Caribe, Montserrat ofrece una experiencia diferente a la de los destinos tradicionales de sol y playa, con naturaleza exuberante, aventura y un fuerte legado cultural, según el portal Visit Montserrat.
A diferencia de otros destinos caribeños, esta es una isla que atrae por su ambiente tranquilo, sus paisajes poco convencionales y la posibilidad de combinar playa, senderismo, historia y exploración volcánica.

En la lista de sitios de interés está el volcán Soufrière Hills, cuyas erupciones transformaron el paisaje de la isla, y el Observatorio del Volcán de Montserrat, donde los visitantes pueden aprender sobre su actividad geológica. Para los amantes de la naturaleza, los bosques tropicales de Centre Hills ofrecen senderos para caminar y observar aves en medio de una exuberante vegetación.
Otro imperdible es Plymouth, la antigua capital que quedó parcialmente sepultada por cenizas y materiales volcánicos, luego de erupciones registradas entre 1995 y 2010.

También vale la pena conocer Little Bay, una bahía ideal para disfrutar del mar y practicar actividades acuáticas, además de explorar la cultura local a través de sus festividades, música y gastronomía tradicional, en la que destaca el goat water, un guiso de carne de cabra considerado uno de los platos emblemáticos de la isla.
