Llegan los días de receso escolar y muchas personas aprovechan para tomarse unos días de descanso, cambiar de ambiente y dejar atrás la rutina sin tener que ir muy lejos de la capital.

Disfrutar de la naturaleza, descansar, buscar temperaturas más cálidas y probar nuevos sabores son algunas de las experiencias que pueden hacer de estas escapadas un plan diferente.
Lo bueno es que en los alrededores de Bogotá existen varios destinos tranquilos que ofrecen climas agradables y escenarios ideales para desconectarse. Estas son tres posibilidades para tener en cuenta en esos planes cortos.
Anapoima y su clima agradable
A menos de dos horas de la capital está este municipio reconocido por su clima cálido y agradable, considerado uno de sus principales atractivos. Sin embargo, la oferta turística va mucho más allá de descansar junto a una piscina: los visitantes pueden realizar recorridos en cuatrimoto, caminatas por escenarios naturales, barranquismo, descenso por cascadas y cabalgatas.

De acuerdo con la Alcaldía municipal, una de las experiencias que se pueden disfrutar es la caminata hasta el cerro Cristo Rey, así como los baños en las frías aguas provenientes de la montaña.
También están los baños medicinales Santa Lucía, cuyas aguas nacen en la montaña y mantienen condiciones relativamente constantes durante el año. Estas se caracterizan por su contenido de azufre, carbonato de hierro en suspensión y cloruro de sodio, entre otros componentes.

Planes de naturaleza en La Mesa
La Mesa es una buena opción para quienes buscan un clima cálido y planes en contacto con la naturaleza. Entre sus atractivos están el mirador El Picacho, desde donde se contempla la cuenca del río Bogotá y, en la parte baja, la hidroeléctrica Darío Valencia, así como el mirador Los Naranjos, rodeado de vegetación y con panorámicas hacia el río, varios municipios de la región, el Salto del Tequendama y el Cerro Manjui.

La oferta turística también incluye lugares como el Camino Real San Javier, el Salto de las Monjas y la Laguna de Pedro Palo. En el casco urbano, el parque principal es otro de los puntos que vale la pena conocer por sus espacios de encuentro y su ambiente tradicional.

Los encantos de Villeta
Villeta es otra alternativa que les ofrece a los viajeros diferentes escenarios naturales. En la lista de opciones está el Salto de los Micos, ubicado a unos 15 minutos a pie desde el pueblo. Según la Alcaldía, el sitio está limitado estrictamente a actividades de contemplación, más no para uso recreativo o natación en las cascadas.

Un atractivo más es la Bocatoma de Bagazal, donde se encuentran varias caídas de agua artificiales que superan los 30 metros de longitud y presentan diferentes alturas. Aunque el sitio permite apreciar el paisaje y sus formaciones de agua, el acceso también se encuentra restringido.
En los alrededores de Villeta hay más opciones para complementar el recorrido, entre ellas Guaduas, el Salto Caiquero, con una caída de más de 10 metros, y la laguna Larga.
