Viajar a Boyacá puede convertirse en uno de los mejores planes para los amantes de la naturaleza, para quienes disfrutan de la historia y también para aquellos que se conectan con los temas culturales.
Es una región que les ofrece a los turistas una combinación de encantos que resultan imperdibles y, si bien normalmente se escucha hablar de Villa de Leyva, Ráquira, Tunja, Duitama o Paipa, lo cierto es que la oferta es tan variada que existen otros pueblos que vale la pena incluir en la agenda, pues sus atractivos son únicos y permiten experiencias diferentes. Estas son tres opciones que deberían contemplarse.

Firavitoba
Situado en el corazón de Boyacá, este es un destino que destaca por su rica historia y hermosos paisajes naturales. Es un lugar ideal para quienes buscan tranquilidad y conexión con la naturaleza.

Este municipio conserva un ambiente típico boyacense, con calles tranquilas, gente amable y una fuerte identidad cultural. Su arquitectura, su plaza principal y sus celebraciones religiosas reflejan la historia y las costumbres de la región, por lo que es una buena opción para quienes disfrutan del turismo cultural y rural.
Uno de los principales atractivos es su templo, que fue construido totalmente en piedra entre 1873 y 1937, de acuerdo con datos del Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr).

Por sus alrededores hay lugares apropiados para los paseos en bicicleta, el senderismo y otras actividades al aire libre que complementan la oferta cultural e histórica de este pueblo.
Tibasosa
Combina historia, cultura y naturaleza, y uno de sus grandes atributos es la producción de feijoa. En su casco urbano destaca su arquitectura colonial, con plazas y casonas antiguas que transportan a los visitantes a otra época, pues es un pueblo que parece detenido en el tiempo.

Allí, uno de los planes imperdibles es caminar por las calles del municipio para apreciar el estilo de sus construcciones. La presencia constante de flores es uno de sus rasgos más distintivos, razón por la cual este destino es conocido como el jardín de Boyacá.
Asimismo, este municipio boyacense tiene diversas opciones de recreación y aventura pensadas para todas las edades. Tanto niños como adultos pueden participar en actividades como el jellyball, mientras que los karts con pista de tierra brindan una alternativa divertida que permite compartir en familia y disfrutar de experiencias al aire libre.

Tenza
Tenza es otro de los destinos que resulta atractivo para los turistas. Quien llega hasta allí tiene la oportunidad de conocer un lugar con profundo valor histórico, cultural y natural.
Se caracteriza por su ambiente tranquilo que llama a recorrer sus calles, su plaza principal y su iglesia, reflejos del legado colonial y de la herencia de los indígenas.

Es un territorio con lindos paisajes rurales y un clima agradable que resultan atractivos para el descanso y el turismo de naturaleza. El municipio es reconocido por su actividad agrícola, sus productos locales y sus festividades tradicionales, que permiten al visitante vivir experiencias auténticas y cercanas a la cultura boyacense. Es un destino perfecto para quienes buscan desconectarse, disfrutar del campo y conocer la historia viva de Boyacá.










