Los municipios de Antioquia albergan varias joyas arquitectónicas imperdibles, entre ellas una casa de bareque de más de 100 años que, en el pasado, fue casa cural, institución educativa y también residencia de un compositor.
Esta construcción, que en la actualidad es un museo con entrada gratuita, se encuentra en un encantador municipio considerado uno de los más bellos del departamento: Pueblorrico, situado a solo 115.3 kilómetros de Medellín, en el suroeste antioqueño.

A lo largo de su historia, este lugar, conocido como Arca Café Museo, se ha convertido en un espacio donde convergen la memoria, el arte y la tradición cafetera. Allí no solo se preserva el legado del territorio, sino que también se promueve como un escenario vivo para la creación cultural contemporánea.
De acuerdo con la Red de Museos de Antioquia, uno de los objetivos principales de este recinto es acercar a Pueblorrico y a los municipios del Suroeste con el arte y la cultura.
Arca Café Museo está compuesto por cinco salas, de las cuales cuatro son de carácter permanente, como la Sala de Porfirio Álvarez, un referente para el Taekwondo a nivel internacional, oriundo de Pueblorrico y presente en el salón de la Fama de este deporte.
También se encuentra la Sala X-504, dedicada a preservar la memoria histórica de Jaime Jaramillo Escobar; la Sala Telepueblorrico, concebida como un espacio para resguardar y difundir los recuerdos audiovisuales del municipio; y la Sala “El álbum familiar de Pueblorrico”, que recoge parte de la historia y la identidad de sus habitantes.
Omar Obando Gallego, líder del museo, en declaraciones con el medio regional Teleantioquia, explicó que la edificación fue en su momento casa cural, colegio y también la casa natal del compositor del himno de Pueblorrico, por lo que su trayectoria la consolida como un punto clave para entender la evolución histórica del municipio.


Así es Arca Café Museo
Su estructura se distingue por conservar elementos arquitectónicos tradicionales, como las tapias de bareque, una técnica constructiva típica de las casas antiguas en Antioquia.
Estos materiales no solo evidencian las formas de edificación del pasado, sino que también dan cuenta del paso del tiempo y de las distintas etapas históricas que ha atravesado el inmueble que, más allá de su valor físico, se ha transformado en un archivo vivo del municipio.
Por otro lado, vale la pena resaltar que este espacio no solo funciona como museo, sino también como café, integrando la historia de Pueblorrico con la tradición cafetera de la región. De esta manera, ofrece a sus visitantes productos locales que fortalecen el vínculo con la economía del territorio y mantienen vivas sus costumbres.
