En época de vacaciones y de final de año es normal que se planeen viajes por carretera para visitar los diferentes destinos que ofrece Colombia.


De igual forma, también es común que los viajes, que habitualmente tardan de dos a tres horas, puedan aumentar significativamente debido a la gran cantidad de viajeros que salen a las carreteras.
Ante esto, es crucial prepararse para las eventualidades que se puedan presentar en carretera, más si se viaja con personas mayores, bebés o mascotas, las cuales necesitan un cuidado especial durante los desplazamientos.
La clave para un trayecto seguro, cómodo y sin sorpresas no está solo en el destino, sino en cómo se planifica y se conduce durante el recorrido, razón por la que es necesario planear la frecuencia de las paradas y estrategias para enfrentar un trancón o congestión vial, con el objetivo de optimizar el rendimiento del conductor y garantizar la seguridad de todos los ocupantes.
¿Por qué es necesario parar durante viajes largos en carretera?
Conducir durante horas continuas genera cansancio, rigidez muscular, disminución de la atención y riesgo de fatiga al volante.
Varios estudios y guías de seguridad vial coinciden en que la fatiga es un factor importante en los accidentes de tráfico, y tomar descansos regulares ayuda a mantener los reflejos, la concentración y el bienestar físico.


Según Roadtripstravel.com, parar no solo mejora la seguridad, sino que transforma el viaje en una experiencia más placentera y menos estresante para todos los ocupantes.
Cada cuánto es recomendado parar para hacer una pausa
Para un viaje de seis horas o más, expertos sugieren lo siguiente:
- Parar cada dos horas aproximadamente: algunos expertos en viajes indican que lo ideal es detenerse cada 100 o 150 kilómetros recorridos.
- Pausas de 15–30 minutos: en el momento de detenerse es prudente demorarse entre 15 y 30 minutos, tiempo suficiente para bajar del vehículo, estirar las piernas, hidratarse, caminar y realizar pequeños ejercicios de movilidad.
- Adaptar las paradas según las condiciones: acá es clave contemplar si se viaja con niños, mascotas, personas mayores o con alguna necesidad puntual. Si es el caso puede adelantar la regla de las dos horas para prestar atención a los acompañantes.
Qué se puede hacer en un trancón
Si bien los trancones casi siempre surgen de imprevisto, algunas aplicaciones de movilidad ayudan a los conductores a planear las rutas y a tomar las que más convienen para evitar la congestión y ganar tiempo.
Sin embargo, si se presenta un trancón las recomendaciones son las siguientes:
- Mantener la calma: la paciencia es esencial. Acelerar y frenar con brusquedad no solo desgasta los frenos y el embrague, sino que también genera estrés en los ocupantes.


- Usar la tecnología a su favor: aplicaciones como Google Maps o Waze permiten conocer el estado del tráfico en tiempo real, identificar atascos y sugerir rutas alternas que puedan ahorrar tiempo.
- Mantener distancia de seguridad: incluso en tráfico lento, conservar una distancia prudente con el vehículo de adelante evita choques por frenadas repentinas. Las normas de conducción defensiva recomiendan mantener un espacio que permita reaccionar ante imprevistos.
- Aprovechar para descansar: si el trancón es prolongado, puede convertirse en una oportunidad para estirar las piernas, revisar el mapa, hidratarse, o incluso hacer una breve parada cuando sea seguro y permitido.
