A la hora de salir a carretera son varias las señales de tránsito que muchos desconocen, ya sea porque en las ciudades son poco comunes o porque los conductores no se interesan por aprender sobre seguridad vial.


Este desconocimiento es, en muchas ocasiones, uno de los principales factores a la hora de evaluar las causas de los accidentes de tránsito o de la imposición de multas y comparendos por no respetar las señales instaladas en los diferentes corredores viales.
En este sentido, hay una señal que aunque es simple, muchos conductores y actores viales desconocen su significado; se trata de la SR-36 que en las vías se identifica como un circulo rojo, con fondo blanco y con una sola línea negra horizontal en el centro.
Se trata de una señal de tránsito que se instala a un costado de la vía y que alerta a los conductores que se están aproximando a un reten o punto de control instalado por las autoridades de tránsito.
“Se emplea para indicar al conductor la presencia de un retén de tránsito, policía o aduana, en donde el vehículo puede ser obligado a detenerse. Puede ser complementada con una señal informativa que indique la distancia en metros a la cual se encuentra ubicado el retén u otro tipo de información útil para el conductor”, señala el Manual de Señalización Vial que rige en el país.


Es calve señalar que esta señal de tránsito hace parte del grupo de señales de tránsito reglamentarias, las cuales cumplen la función de informar que las vías tienen prohibiciones, limitaciones y reglas que se deben cumplir al transitar por ellas y que ningún actor de la movilidad está exento de cumplirlas sin importar que sea conductor, ciclista o peatón.
¿Qué características debe tener un retén?
Según el manual de Señalización Vial, si las condiciones del entorno lo permiten, se sugiere desarrollarlos en las bermas, bahías o zonas adyacente a las vías, en los cuales se estacionarán transitoriamente los vehículos a los que se les ordene detenerse.
En caso de requerirse el carril exterior para el estacionamiento seguro de los vehículos se recomienda realizar una canalización y segregación del área de control.
De igual forma, para informar sobre el sitio de realización de los operativos en vías rurales o urbanas se deben colocar, por lo menos, dos señales portátiles, como complemento a las luces de balizas de los vehículos oficiales, las cuales deben estar encendidas en todo momento en aquellos puestos de control que se instalen en zonas con alteraciones o inconvenientes de orden público o seguridad ciudadana, siempre y cuando esto no ponga en riesgo la seguridad del personal encargado del operativo.
Las señales deben estar ubicadas sobre la berma derecha o aledaña al carril derecho, cuando esta no exista; en ningún caso se deben ubicar sobre los carriles de circulación, con excepción de las vías urbanas que no cuenten con una zona lateral disponible, en las cuales se podrán ubicar sobre el borde externo del carril derecho de la calzada.


El puesto de control debe contar con señalización informativa que indique la entidad que realiza la actividad (policía Nacional, Policía de Tránsito, Ejército, entre otras) y estar ubicada como mínimo entre 150 m y 200 m en vías rurales, y 50 m en vías urbanas, del inicio del área de control.
Este puesto contará con una señal adiciona que es la encargada de prevenir sobre la situación presentada, y se debe ubicar, en función de la velocidad máxima permitida del tramo en condiciones habituales, entre 100 m y 300 m antes del inicio del área de control.
