El Gobierno de China confirmó un nuevo acuerdo comercial con la Unión Europea, el cual impulsa la exportación de sus vehículos, luego de algunas tensiones que obligaron el arribo de un comisionado europeo al país asiático.


“Tras intensas consultas, ambas partes alcanzaron un entendimiento sobre el comercio de vehículos híbridos de una forma compatible con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC)”, comunicó el Gobierno chino.
El consenso alcanzado entre las autoridades de comercio de la UE y Pekín introduce un esquema de autorregulación que mitiga el impacto de los aranceles sobre el mercado:
- Nuevo piso arancelario intermedio en Europa para los vehículos chinos.
- Beneficio especial para los automóviles híbridos y eléctricos en materia arancelaria.
- Aceleración de producción china en países europeos.

Estos acuerdos se lograron tras las conversaciones entre el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, y el representante chino de esta cartera, Wang Wentao, que le colocaron un punto final a un vaivén de decisiones geopolíticas que estaban desencadenando una guerra comercial internacional.
Las tensiones entre China y la Unión Europea por competencia desleal de la industria asiática
Las fricciones diplomáticas y amenazas de represalias comerciales se intensificaron tras una investigación de la Comisión Europea sobre los esquemas de subsidios estatales otorgados por Pekín a sus fabricantes automotrices.
En dicho informe, la Unión Europea concluyó que estos apoyos millonarios a marcas como BYD, Geely y Saic desencadenan una competencia desleal con los demás fabricantes.

Estos subsidios les permiten colocar sus automóviles en el mercado europeo a precios artificialmente bajos. Por lo que países como Bélgica aprobaron recargos arancelarios individuales de hasta un 35,3 % adicional para los vehículos que provenían de China.
En represalia, China abrió investigaciones antidumping contra productos agroalimentarios e industriales europeos (como el porcino, los lácteos y el brandy) y amenazó con imponer gravámenes a los vehículos de combustión de gran cilindraje importados desde Alemania.
La tensión creció a tal punto que desde la UE enviaron a uno de sus comisionados a Asia para solucionar este vaivén de aumentos arancelarios.
Los vehículos chinos cada vez ganan más terreno en todo el mundo y el territorio europeo no es la excepción. Aunque estos automóviles son muy apetecidos por diversos factores, la economía ha significado un punto de inflexión importante, por lo que cobra relevancia que estos valores sean posibles gracias a un apoyo estatal.
