Los vehículos híbridos cada vez ganan más terreno en el parque automotor colombiano y, de acuerdo con un reporte de la ANDI y Fenalco, los vehículos híbridos alcanzaron una cuota histórica superior al 33 % de las ventas totales del país.

Impulsando un mercado donde las camionetas y utilitarios deportivos (SUV) representan ya cerca de dos de cada tres vehículos nuevos matriculados.
En este segmento, la combinación de eficiencia en consumo de combustible, la exención de la medida de Pico y Placa en las principales ciudades del país y una mayor oferta comercial han catapultado a las camionetas híbridas.
A continuación, el listado del top 10 de las camionetas híbridas más vendidas en Colombia en lo corrido del año con corte a septiembre, encabezado por un líder que mantiene un dominio contundente en el primer lugar:
- Toyota Corolla Cross (6.170 unidades matriculadas)
- Mazda CX-30 (5.558)
- Kia Sportage (4.148)
- Ford Territory (3.427)
- Kia Stonic (3.189)
- Renault Duster (2.776)
- Suzuki Fronx (2.621)
- Hyundai Kona (2.542)
- Nissan X-Trail (2.139)
- Suzuki New Scross (2.128)
La Toyota Corolla Cross consolida su liderazgo absoluto al ser la única camioneta híbrida en superar la barrera de las 6.000 unidades matriculadas en el año.

Marcas como Kia (con la Sportage en el 3.er puesto y la Stonic en el 5.º) y Suzuki (con la Fronx y la S-Cross) han logrado posicionar dos modelos cada una dentro del top 10, gracias a precios de entrada competitivos en configuraciones híbridas no enchufables.
El listado abarca desde sistemas ligeros de 12V/48V hasta esquemas de hibridación completa (Toyota/Hyundai) e impulsión eléctrica por generador a gasolina, como la Nissan X-Trail e-POWER en la novena casilla.
Las ciudades donde se matriculan más SUVs híbridas
Bogotá lidera las matrículas electrificadas al concentrar cerca del 45% del total nacional (superando las 51.000 unidades en lo corrido del año), seguida por Antioquia (Medellín y Envigado) y el Valle del Cauca (Cali).
El éxito de estos diez modelos se concentra principalmente en los grandes centros urbanos del país, donde las restricciones a la circulación de vehículos particulares imponen una pesada carga logística y económica.
