La Semana de la Moda de Moscú, una de las cinco más importantes del mundo junto a París y Milán, iniciará su más reciente edición este 14 de marzo y se extenderá hasta el jueves 19.
El evento reunirá a más de 200 diseñadores rusos y extranjeros en locaciones emblemáticas como el Centro Zaryadye y GES-2, atrayendo a compradores globales y miles de espectadores. Además, estarán en el foco firmas como Sasha Barbakov, Masterpeace, House of Leo y Unke, muy populares entre las celebridades.


Diseñadores destacados en la pasarela
Diseñadores como Alena Akhmadullina, que celebra 25 años, y Ruban, conocida por vestidos de celebridades, lideran la lista de pasarelas. Otras marcas que harán parte son 404 Not Found, Igor Gulyaev, Za_Za, y propuestas inspiradas en el arte de Zotēmee influencias de YakutiadeInniki x Eyge.co.
Internacionalmente, se suma la presencia de marcas de países como China con su minimalismo en seda, España con volantes contemporáneos y Armenia y Turquía con bordados étnicos.


Esta edición bate récords en participantes y público. De acuerdo a la organización, se recibieron más de 1000 solicitudes de Rusia y del extranjero para participar en Moscow Fashion Week, lo que pone de manifiesto el gran interés en esta importante plataforma para promover y apoyar a una nueva generación de innovadores de la moda a nivel mundial.
Diseñadores extranjeros fortalecen su presencia en Rusia vía alianzas internacionales, mientras marcas rusas exhiben en India, China y Estados Unidos. “Es un acelerador para el crecimiento global”, afirman sus organizadores.
Las colecciones primaverales fusionarán herencias culturales con tendencias modernas: motivos tradicionales en alta tecnología y moda circular. Para diseñadores emergentes, esta semana se configura como una puerta a mercados mundiales vía showrooms y networking.

Presencia de Latinoamérica

Latinoamérica ya ha colaborado con éxito con Moscow Fashion Week, con diseñadores, y este año no será la excepción. Argentina, Brasil, Costa Rica y Guatemala presentarán sus colecciones en la capital rusa. El interés del público ruso por los diseños auténticos ofrece importantes oportunidades para que las marcas nacionales se expandan y crezcan más allá de los centros de moda occidentales tradicionales.
