“La historia contada aquí”, explica George R.R. Martin en el comienzo de su libro El Caballero de los Siete Reinos (que la editorial Plaza Janés acaba de publicar en español, en su primera edición en Colombia), “tiene lugar cerca de un siglo antes de lo sucedido en Juego de tronos”. Y les contamos algo quizá obvio: si este trabajo se publicó en el país es, en gran parte, por la adaptación de HBO Max que acaba de estrenar en televisión y streaming.

Esta (ECDLSR) seguirá dando de qué hablar semana a semana, hasta completar sus seis episodios, que oscilan entre los de 30 y 40 minutos. A nuestra manera de ver, sin spoilearles nada, es una serie que se justifica, que se hace más y más interesante conforme avanza y que no decepciona a quienes se suben al bus de lo que promete: aventura, emoción y revelaciones cautivantes.

Ahora bien, es posible que quienes en el código de Juego de tronos solo buscan la maquinación del poder, la brutalidad y el sexo, queden frustrados por ECDLSR, porque esta producción parte de otro lado. El tono le abre paso a la travesía de un hombre (común y de buen corazón), tocando lo humorístico y hasta lo inocente. Pero solo en principio, porque con el paso de los episodios la situación se complejiza y se centra más y más en desarrollos que hay que enfrentar en el campo de batalla.
Que en los primeros episodios haya algo de humor e inocencia no significa que sea una serie para niños. Nos lleva a Westeros, y siempre habrá algo de brutalidad medieval en sus atmósferas, pero sí tiene a un niño brillante y a un ser humano con el corazón bien puesto como coprotagonistas, y eso influye.
Un caballero y su escudero
En la serie seguimos el camino de Ser Duncan, el Alto, quien, tras la muerte de Ser Arlan, caballero que lo cobijó y le enseñó de la vida y la justicia, sueña con ser él también un caballero y ve en un torneo la posibilidad de acercarse a ese sueño (y, por ello, recibe el escarnio de los incrédulos). Pero también seguimos el camino de su inesperado escudero, Egg, un pequeño sin pelo que se le cruza en el camino y da muestras muy tempranas de sagacidad curiosa. No es exagerado decir que Egg se roba todas las escenas de las que hace parte. Eso cautiva.

En ronda de medios de la que Arcadia hizo parte, indagamos por la química esencial en la que sustenta la serie, la que se desarrolla entre el irlandés Paul Claffey (Ser Duncan, el Alto) y el muy joven Dexter Sol Ansell (Egg). ¿Cómo crearon esta conexión?, preguntamos.
Al respecto, Peter Claffey explicó: “Conocí a Dexter justo al final de mi proceso de audición. Hicimos una lectura de química juntos. Fue la última audición breve que tuvimos en la oficina de Lucy Beavenon en Actton, Londres. Y sabía que iba a hacer una lectura de química con el niño actor, que entonces tenía 9 años, pero la idea de que podía tratarse de un niño inmaduro se desvaneció muy rápidamente", anota.

“Dexter es un hombrecito impresionante y maduro. Y trabajar con él es como trabajar con un actor que lleva 50 años en la industria. Es increíblemente maduro. Me impresionó mucho cómo tomó direcciones y apuntes tanto de Owen, nuestro primer director de bloque, como de Ira Parker (el showrunner). No tuve que ser intermediario. Dexter tiene un futuro increíblemente brillante por delante", explica.

¿Cómo se dio esa química?
“Pasamos mucho tiempo juntos”, añade el actor. “Tuvimos la suerte de contar con dos meses de preparación antes de empezar a rodar. Íbamos a los salones recreativos de Belfast (¡muchísimo!, dice el pequeño coprotagonista a su lado). Montamos a caballo todos los días, obviamente como preparación, y también hicimos entrenamiento de combate. Pudimos hacer un montón de cosas con Cece, una de las coordinadoras de acrobacias.
Y no solo me preparé para tener una relación con Dexter en pantalla. Por eso estoy tan contento de ser su amigo ahora. Soy muy cercano a él y a su familia, que son gente muy buena y encantadora", señala el irlandés.

“Esos dos meses pudieron haber sido estresantes, porque no sabes cómo será la relación y es una de total importancia en la serie. Pero algo encajó en esa lectura de guion y no hemos mirado atrás desde entonces. Espero que la gente disfrute de esa relación que pudimos llevar a la gran pantalla”, concluye Claffey. Y sí que lo logran. No hace falta ver mucho de la serie para darse cuenta.
Palabra del chico

Dexter Sol Ansell, quien actúa desde 2019, recalcó por su parte que jugar a las maquinitas fueron una gran parte de esa relación, pues conectaron mucho gracias a eso. Ahora “somos como hermanos”, explicó, “no solo como nuestros personajes, sino en la vida real”.
Entonces, da muestras de su velocidad mental y vena humorística. “Desde la primera audición conectamos, y luego simplemente empezamos a pasar tiempo juntos y a salir de fiesta ”, dijo, ante la risa del resto del reparto. “Y luego el casino, las discotecas y todo lo demás”, añadió Peter. “Fue genial”...


Quienes se suban al bus de estos dos personajes principales (algo que no se hace difícil, en absoluto), disfrutarán de la serie hasta el final, y además disfrutarán de varios personajes secundarios que dan pie a momentos de traición y apoyo capaces de poner la piel de gallina. Esta historia de caballería está a muy la altura de las expectativas que osa plantear, e impacta más de lo esperado en tiempos en los que los principios y el buen corazón son desmeritados como símbolo de debilidad.










