Hay máquinas que parecen tener una relación más armónica con la naturaleza que los propios seres humanos. Esa es una de las preguntas que atraviesa la propuesta que el artista colombiano Aníbal Gómescásseres presenta en la segunda edición de UN_FAIR, la feria de arte contemporáneo que reúne exposiciones, instalaciones y diferentes experiencias culturales en el Centro Internacional Tequendama de Bogotá.
Gómescásseres, nacido en Cartagena y formado en la Academia Superior de Artes de Bogotá, es reconocido por una práctica que combina materiales industriales, elementos biológicos y sistemas de iluminación inteligentes. Sus obras crean espacios interactivos en los que la tecnología deja de ser solamente una herramienta para convertirse en parte del discurso.
Para esta segunda edición de UN_FAIR, el artista llega con una propuesta alrededor de la selva y nuestra relación con ella. Son piezas que, a través de sensores, iluminación y sistemas tecnológicos, reaccionan ante diferentes estímulos y generan una especie de microhábitat. “Hago máquinas que se las llevan mejor con la naturaleza que nosotros mismos”, explica el artista al referirse a esta relación entre tecnología y vida.

La selección reúne dos momentos de su trabajo: el llamado minimalismo tecnológico y una aproximación al neopop, más relacionada con la publicidad y la saturación gráfica de la vida contemporánea. Entre las obras se encuentran dos piezas de la serie Civilización en Tránsito, en las que aparecen estructuras que recuerdan a los palafitos y que funcionan como una reflexión sobre la manera en que habitamos los territorios.

Pero hay una imagen que concentra buena parte de la preocupación detrás de estas obras: un delfín representado de manera casi despreocupada, incluso humorística, frente a una tragedia ambiental real.
La referencia son los cientos de delfines que murieron durante la crisis ecológica registrada en la Amazonia en 2023. En los lagos Tefé y Coari se contabilizaron al menos 275 ejemplares muertos, en un contexto de sequía extrema y temperaturas excepcionalmente altas del agua. Investigaciones posteriores señalaron la complejidad del fenómeno y estudiaron factores como los cambios ambientales, la temperatura y otros posibles elementos del ecosistema.

Gómescásseres convierte esa tragedia en una imagen cargada de ironía: un delfín aparentemente despreocupado que contrasta con la gravedad de aquello que ocurre a su alrededor. La obra plantea así una pregunta incómoda sobre la distancia entre lo que sabemos que está sucediendo y la manera en que actuamos frente a ello.
En su trabajo, la tecnología funciona entonces como espejo. Las luces, los sensores y los sistemas interactivos no solo producen una experiencia visual: recuerdan que cada acción humana forma parte de un sistema mucho mayor. La naturaleza no aparece como un escenario separado, sino como una red de relaciones de la que también hacemos parte.
En UN_FAIR, Gómescásseres propone mirar esa relación desde un lugar inesperado: máquinas que parecen comprender la naturaleza mientras los seres humanos todavía intentamos entender nuestra propia responsabilidad frente a ella.
La propuesta puede conocerse durante la segunda edición de UN_FAIR Tequendama, una oportunidad para detenerse frente al particular universo de Aníbal Gómescásseres: un trabajo donde sensores, luz, tecnología y naturaleza se encuentran para hacernos una pregunta tan sencilla como inquietante: ¿qué pasaría si nuestras máquinas aprendieran a relacionarse con la naturaleza mejor que nosotros?.
