Para un personaje que introdujo a muchos niños estadounidenses (y algunos otros en el mundo) a los libros y los hizo sinónimo de diversión, como el gato protagonista de The Cat in the Hat, creado y escrito por Dr. Seuss, (también autor de How The Grinch Stole Christmas), se necesitaba la voz de un talentoso. Después de todo, es un personaje ocurrente, travieso, cuya misión es disipar cualquier viso de tristeza o aburrimiento. No es un voltaje que pueda o deba manejar cualquiera...

En la entretenidísima nueva versión animada que Warner Brothers. estrena hoy en cines del país (terminada antes de su fusión con Paramount, en la primera producción de una división de animación que ojalá subsista, porque lo hace muy bien), el escogido para darle vida al gato junto con los animadores y guionistas fue Bill Hader, a quien polifacético le queda corto.
En principio Hader es comediante. Se dio a conocer desde Saturday Night Live (un show legendario, si bien algo caído en desgracia en tiempos recientes), pero desde su salida del mismo ha ampliado su foco de intereses, creando y protagonizando la brillante tragicomedia negra Barry (HBO Max, excelente, ¡y le representó dos premios Emmy!) e incursionando en el cine de horror, en IT parte II. Para fortuna de todos, ni él abandona la comedia ni la comedia lo abandona a él. Por eso podemos contar con los personajes de carácter y acentos peculiares que suele crear (con apariciones en series como Brooklyn Nine-Nine y Curb Your Enthusiasm, entre otras).
Además, en lo que a actuación de voz se refiere, suma un paso memorable por la icónica Inside Out (Intensa-mente) de Pixar, interpretando a Temor, y en una serie que marcó generaciones como South Park (que le significó el primer Emmy de su carrera). Esos dos hitos podían considerarse sus picos en la actuación de voz... hasta que le ofrecieron este fantástico protagónico, en el que, para sorpresa de nadie, deja un rol genial.
Sobre el personaje, la película y sus fantásticos colegas de reparto, desde Los Ángeles, esto le dijo a Arcadia.



Arcadia: Quería preguntarle sobre el impacto que tiene en su vida, como actor galardonado con el Emmy, interpretar al único e inigualable The Cat in the Hat. ¿Qué le significa?
BILL HADER: Es algo muy importante. Especialmente, al haber crecido en Estados Unidos, es un personaje muy icónico. Para mí, de niño, fue una de las primeras historias que leí. Recuerdo que uno de los primeros libros que tenías en tu habitación era de Dr. Seuss; para uno, un libro era un libro de Dr. Seuss hasta que empezabas a ver otros libros. Así que fue algo muy importante. Y luego leérselo a mis hijas... es como una tradición y un asunto de linaje que significa mucho para mí. Y me sentí muy honrado de que me pidieran hacerlo.
Arcadia: En el pasado leímos que a sus hijas no les impresionaban mucho sus papeles ni su actuación, ¿acaso The Cat in the Hat logra conmoverlas o cambiar eso un poco?
B.H.: Tal vez, un poco. Llevé a la menor y a sus amigas a una proyección previa que hicieron en Warner Brothers, justo cuando dijeron que estaba terminada. Fuimos a verla y les encantó. Supe que a ella le gustó la película porque el hecho de que yo estuviera en ella no afectó si le gustaba o no; decía que le encantaba la escena del gato, como si pensara “no es mi papá, es el gato”. Porque, por lo genera, no les gusta cuando me escuchan en algo y me preguntan “¿Eres tu?”.

Arcadia: Realmente logró separarse a usted mismo del personaje…
B.H.: Sí, exactamente. Pasa lo mismo con una de sus series favoritas, Brooklyn Nine-Nine. Salgo en un episodio y cuando aparezco, siempre reaccionan con distancia o aburrimiento. Y creo que he dicho esto antes: si yo hubiera crecido viendo Star Wars y mi papá apareciera en el Millenium Falcon, seguro quedaría petrificado, “On, no”.
Arcadia: Bill, denos sus impresiones de la animación, que es realmente genial. Cuéntenos cómo impacta la animación lo que usted aporta al trabajo…
B.H.: Enormemente. Es una colaboración entre lo que yo hago, los animadores y los guionistas. La gente dice: “Oh, tú hiciste The Cat in the Hat”, y yo digo: “No, somos los animadores, los escritores y yo”. Es una gran colaboración. Ellos se basan en lo que digo, pero aportan elementos que yo no puedo aportar como actor. Por eso, al ver estas cosas, siempre genera curiosidad pensar cómo habrá quedado en animación, y me alegró muchísimo que quedara tan bien.
Arcadia: Ya ha hecho actuación de voz, en South Park y como Temor en Inside Out, entre otros papeles. ¿Hubo algo en la preparación del gato que no hubiera hecho antes?, ¿tiene un método para hacer esto?
B.H.: Por lo general, cuando he hecho este tipo de trabajos ha sido con gente cercana. En Inside Out era amigo de Pete (Docter, director) y Jonas (Rivera, productor). En este caso, a Erica (Rivinoja) la conozco de toda la vida y trabajamos juntos en South Park; y con Alessandro Carloni trabajamos en una película que al final no salió. Por eso fue como estar entre viejos amigos, y me honró que consideraran para el papel.
Al entrar al estudio nos pusimos al día en la vida, con mucha charla casual, y eso me relajó mucho. No siempre pasa. Hice una película animada donde tuve que grabar la mayor parte en una sola sesión y me la pasé muy ansioso, sintiendo que no lo estaba haciendo bien, muy callado. Se suele sentir mucha presión porque quieres hacer lo mejor que puedes, pero aquí no la sentí. Todo fue muy tranquilo.


Arcadia: Es excelente para la película que exista este gran villano llamado “The Something”. Compártanos un poco sobre los personajes que más le entusiasman de lo que ha visto en esta película, ¡la ha leído y ha actuado en ella!
B.H.: El Narwhal fue mi favorito; un personaje del que no sabía mucho hasta que vi la película, y me reí muchísimo con él. Pero, a nivel general, lo que hacen Quinta Brunson, Bowen Yang, Xóchitl Gómez, es increíble. Es una gran fortuna haber trabajado con un elenco tan fantástico que también sumó a Giancarlo Esposito, Paula Pell, Tituss Burgess, Tiago Martínez. ¡Y a Matt Berry! Interpreta a Waffles (el pescadito) y es uno de mis comediantes activos favoritos. He sido su fan desde que vi Garth Marenghi’s Darkplace hace como 20 años. Tiene una de las voces más increíbles que existen, es un tipazo muy dulce y una especie de genio. La experiencia fue genial.

Arcadia: ¿Siempre graba usted solo o suele compartir la cabina de grabación con los demás?
B.H.: Grabé solo la mayor parte del tiempo, pero con Xóchitl Gómez (*entrega una gran protagonista) y Quinta Brunson (*creadora de Abbott Elementary, enorme talento) grabamos juntos una o dos veces. Solo para lograr la dinámica de interacción mutua, cuando había una discusión o una escena que dependía mucho de ese ida y vuelta entre nosotros. Por eso nos hicieron grabar juntos.
Arcadia: En la película leemos muchos mensajes bellos: se habla de la maternidad, la hermandad, la amistad y de cómo algo como una caja de cartón puede ser un universo entero. ¿Cuál destaca como el mensaje principal?
B.H.: Es difícil para mí hablar de eso porque me da temor revelar algo o dar demasiados spoilers. Pero diré esto: mis hijas y yo vamos a ver muchas películas juntos, y usualmente salimos del cine y pensamos a dónde ir a cenar. Pero con esta, genuinamente, hablamos de ella con mi hija durante todo el viaje de regreso a casa, y no solo de las partes divertidas, sino de los temas más profundos con los que nos identificamos como padre e hija.
Con esta película, genuinamente, hablamos de ella con mi hija durante todo el viaje de regreso a casa, y no solo de las partes divertidas, sino de los temas más profundos con los que nos identificamos como padre e hija...
Y lo digo porque lo creo: esta película se siente muy auténtica; no es excesivamente sentimental ni les habla de forma condescendiente a los niños, es muy genuina en sus emociones.


Arcadia: La película logra un gran equilibrio entre la aventura, lo emotivo y la comedia. Y al mirar su trabajo, usted ha hecho mucha comedia, pero también hizo Barry, que tiene un corazón denso. ¿Cuál es la clave para lograr ese gran equilibrio en una historia que no se queda en un solo matiz?
B.H.: Simplemente intentas hacer lo mejor que puedes. Alec Berg, con quien cocreé Barry, lo expresó muy bien cuando dijo: “A veces se siente como estar junto a un piano, tocando teclas y pensando: ¿esto funciona? ¿Es esta tecla o aquella?”. Estás intentando encontrar el tono. No es una ciencia exacta, es algo intuitivo.
En todo lo que he trabajado, ya sea Barry, esta película, South Park o Saturday Night Live, nunca es una ciencia exacta; por eso es tan difícil enseñar esto. Puedes tomar un camino como en Inside Out, donde las primeras versiones eran totalmente distintas a la película final. ¡El piloto inicial de Barry era completamente diferente! Mucho más exagerado, atado a otras películas. Pero una vez que dijimos: “¿Y si fuera un marine?”, y comenzamos a aterrizarlo en la realidad, empezó a transformarse en algo distinto. Todo es un proceso intuitivo.
