Si se les ve, se les recuerda. Son el tipo de banda que arrasa por virtud, entrega sónica, variedad en repertorio y fases, y muchísima calidad. De Suecia, con su piedra angular Mikael Åkerfeldt al frente, Opeth regresa al Royal Center de Bogotá, el domingo 8 de noviembre de 2026. En ese escenario, que a veces suena bien, a veces no tanto, Opeth dejó uno de los mejores conciertos en la capital en 2023. Dominaron esa bestia, y eso es virtud también de un equipo muy capaz que siempre los acompaña y los hace sonar como merecen.


Esta será su cuarta visita al país, luego de un toque inicial en el Teatro Metropol, en 2009; el mencionado épico regreso en 2023, en el que dejaron una canción por cada trabajo discográfico publicado hasta esa fecha; y, por último, un toque de festival, en el marco de Monsters of Rock 2025, en el Coliseo MedPlus.
Los hechos hablan. En esta década se ha vuelto una sana costumbre tener a la banda sueca en Bogotá. ¡Qué fortuna! Y en ese contexto no es pecado preguntarse, musicalmente, qué esperar de este nuevo concierto. A quienes odian los spoilers, los despedimos con la certeza de que, si van, saldrán recompensados. Opeth es ese tipo de agrupación, innegable, con vasto sentido musical y muy fino sentido del humor. Y no imoirta que escojan de su amplio repertorio, volarán cabezas.
Arcadia miró setlists recientes para proyectar un probable setlist bogotano, pero también abre la puerta a que la banda sume alguna ñapa sonora que resuene particularmente en las paradas latinoamericanas (viene de suceder con Jamiroquai, que añadió “Deeper Underground” para cerrar sus conciertos en la región).
Los partidos hay que jugarlos, se dice. Los conciertos hay que vivirlos. Cada uno es una vibra irrepetible.


Opeth, versión 2026
Con una trayectoria que supera tres décadas, el quinteto llega con “la novedad” de The Last Will and Testament, su más reciente trabajo discográfico, lanzado en 2024, una obra conceptual que reincorpora voces guturales a su estilo experimental de progresivo (tan fluctuante, difícil de encasillar y, por eso, tan emocionante).
Si se mira a las presentaciones que la banda entregó entre 2025 e inicios de 2026 en Europa, Oceanía y Norteamérica, el repertorio es unificado, e hilvana su nuevo material y composiciones esenciales de lo lanzado entre 1998 y 2008. Pero, de nuevo, hay que dejar lugar para sorpresas, siempre.

En la parada bogotana de The Last Will and Testament Latin America Tour 2026, se proyecta un espectáculo de dos horas, con Mikael Åkerfeldt en guitarras y voz; Martín Méndez en el bajo (con él hablamos antes de su paso en 2023 por Bogotá); Fredrik Åkesson en las guitarras; Joakim Svalberg en los teclados y el integrante más nuevo de la alineación, Waltteri Väyrynen en la batería, que no ha desentonado en absoluto.

Posible setlist rolo
Debido a que las composiciones de Opeth suelen superar los ocho minutos de duración, sus presentaciones promedian entre 10 y 14 piezas. Empieza todo con la intro pregrabada de “Seven Bowls” de Aphrodite’s Child, y luego se suelta el aguacero sonoro de Opeth, que puede lucir así (puede, porque mueven el orden, quitan y ponen, y todo puede cambiar).
- “§1″ (The Last Will and Testament)
- “Master’s Apprentices” (Deliverance) o “Hjärtat vet vad handen gör/Heart in Hand” (In Cauda Venenum)
- “Godhead’s Lament” (Still Life)
- “§7″ (The Last Will and Testament)
- “The Devil’s Orchard” (Heritage)
- “To Rid the Disease” (Damnation) o “Windowpane” (Damnation)
- “§3″ (The Last Will and Testament)
- “Demon of the Fall” (My Arms, Your Hearse)
- “The Grand Conjuration” (Ghost Reveries)
- The Drapery Falls (Blackwater Park)
- “Hex Omega” (Watershed)
- Cover de “You Suffer”, de Napalm Death (la canción más puntual de la historia).
- Deliverance (Deliverance – Encore habitual)
Y quizá suene entonces la grabación de “Man vänjer sig”, de Kjell Höglund, para anunciarnos que es hora de partir después de semejante avalancha.
A vuelo de pájaro...



Es normal, por el contexto de la gira y la coyuntura, que el eje central del concierto descansa en The Last Will and Testament, especialmente con la apertura contundente de “§1″, el dinamismo de “§3″ y el pasaje orquestal de “§7″. Pero, obviamente, el show abre espacio a clásicos históricos, de gran exigencia que la agrupación no tocaba con frecuencia, como “Godhead’s Lament” y “Master’s Apprentices”. Y porque todo se sirve y se eleva desde un balance, los muchachos también ofrecen momentos introspectivos con temas como “To Rid the Diseas”, los sonidos de rock setentero sincopado en “The Devil’s Orchard” y el cierre obligatorio con la suprema “Deliverance”.
*Puede conseguir entradas en Ticketmaster.
