Rock al Parque 30 años

Crónicas de rock: Hard core, punk y fuegos propios para encender Rock al Parque en sus 30 años

Una narración en primera persona, metida en el pogo, desde la periferia sonora del ‘día del metal’. En el inicio de su histórico aniversario, el evento congregó a 191.000 bogotanos y visitantes en su casa natural.

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11 de octubre de 2026 a las 9:23 a. m.
El sábado es día de metal, pero las periferias también son el centro y, el pogo, filosofía medicinal.
El sábado es día de metal, pero las periferias también son el centro y, el pogo, filosofía medicinal. Foto: Alejandro Acosta / Semana / Arcadia

Desde el costado noroccidental del Parque Simón Bolívar el mar negro empezaba a crecer y más gente seguía llegando. Vista de brazos abiertos, que chimba el rock, tanto, tan gigante.

Las mareas eran tan vistosas como un día libre de cualquier obligación, salvo que no se podía reparar en los oídos, el rugido silenciaba esas obligaciones que toca a veces entender. Como el trabajo y esas chimbadas.

Héctor Mora, curador y programador de Rock al Parque desde 2023, ha estado atado al evento toda su vida, como parte activa o como espectador.
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Quedarse mirando lelo los 30 años de Rock al Parque, y no ser desagradecido, eso dicen de los rolos en otros lados. Pasaron muertos, vivos, locos, desahuciados, enmatrimoniados, felices, pobres, pobres que fueron ricos, ricos pobres, roqueros, metaleros de toda la vida.

A todos los honré, porque ya los había admirado y me concentré en el hard core, en el punk; en la vena mía. En 2006 tocó Sick of it all en un cierre de Rock al Parque y la gente se iba con afán de la plaza principal, y me dio un aire triste, porque hace mucho la gente no sabía nada, por eso se mataron entre liberales y conservadores en el campo mientras que los hijos e hijas de la patria boba comían más que bueno.

Cerremos toda esa historia y entrada.

Sí, es verdad, el sábado es día de metal pero las periferias también son el centro. Así que empecemos. Casi, casito todo sucedió en el escenario Eco.

Rock al Parque 30 años, día 1
El sábado congregó metaleros, pero también punkeros y hardcoreros... Foto: Alejandro Acosta / Semana / Arcadia

Bad Brains, dijo el cantante de End It. Qué bueno es saber, respetar; bandota End It, mamados de la altura sin haber subido a Monserrate se retiraron (mucho) antes del tiempo, pero plantaron el hard core clásico noventero, que al hardcorero le pega duro para bien.

Ropa: cuero viejo y tatuado, (el de las chaquetas), sólo punk pirobos, pantalonetas deportivas sin frío, esqueletos, marcas de skate, gorras con el pico plano, ACAB, anarquía. Ah y pañoletas.

Qué sigue: España, la madre patria del punk para muchos punketos del siglo pasado del centro, si no sabe bien pueda. Agua bendita es un grupo de punk que cualquier punkero ha adoptado para salir de la cama y creer que será un día menos peor. Himnos, yo los escuché y me calaron estos huesos con vida. Decir ¡tan bonito el punk! Y sí, a veces uno necesita empujones desde tantas direcciones.

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Nadie es un grupo de Medellín que a mí se sonó a Rodrigo D, pues, su música... Yo lo busqué, y no estaban en esa banda sonora. Volvieron en el 2024, para rehacerse; el que canta se para duro por el punk, en la vida, en responder políticamente. Me quedé ahí pillando la banda, porque el punk también es aprender.

Yo estaba todo sano diciendo sí a todo lo que decían, porque este punk de Nadie contesta bien, pero no contaba con el pogo, oh, pogo, otro día hablamos de eso.

Uno haciendo unas noticas en el celular para dar con este texto cuando parece que importa nada y ¡pum!, un empujón y luego otro y se revuelve el día/noche en un campo verde donde alumbra la gente con sus golpes de remolinos y locura normal para la ocasión.

Rock al Parque 30 años, día 1
En la noche un pogo es como una foto borrosa, hay que creer que habrá otra foto con más luz. Foto: Alejandro Acosta / Semana / Arcadia

Me llevaron a cualquier lugar sin irme lejos: (poguear es pa´guapas), que tanda de golpes nos dimos, digo, me dieron, mi pogo es verbal.

En la noche un pogo es como una foto borrosa, hay que creer que habrá otra foto con más luz.

La música se detiene. En la oscuridad una mano es una ayuda siempre. Y una voz de aliento parda es alegría. Qué chimba este dolor.

Se detiene la música, brilla todo. Gracias, Nadie.

Para V for Volume, hacer parte de esta celebración "es como recibir una condecoración".
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Ya todo golpeado pero además por la vida, llega lo más áspero. Llega IRA.

IRA.

IRA: Infexión Respiratoria Aguda: deja tanto para pensar como Kafka. Arranca el concierto, el pogo ya es filosofía medicinal.

Vuelvo al pogo y me pierdo de casi todo, gracias Rock al Parque.

*Texto de Juan Pablo Chaves.

*Si no puede ir al parque o está fuera de la ciudad, puede seguir la transmisión del evento de Canal Capital, en señal de tv o por YouTube.