Si se menciona a los legendarios Café Tacvba, seguramente se dirá que es una de las principales agrupaciones de rock en español en Latinoamérica y, sin titubear, se añadirá que puso a la región en el mapa de la música en los años noventa, brindó una identidad y tejió una red cultural que abarcó a casi todo el continente.
Rubén Albarrán, Enrique y José Rangel y Emmanuel del Real son los responsables de ese sonido especial que salió de México y se tomó una buena parte del mundo. De los cuatro integrantes, a Del Real se le atribuye ser el arquitecto, base y columnas de la melodía tacvba. Y si bien solo esto lo hace un personaje esencial en la música de ese país, también suma innumerables aportes a la obra de artistas como Natalia Lafourcade, Julieta Venegas, Ely Guerra, Los Bunkers, entre otros, que dan fe de su genialidad. Y Meme viene de pasar por Bogotá para difundir el arte que ha estado elaborando en compañía y en solitario.



La montaña encendida es su nueva creación y vino a compartirla en la Cordillera, encajándola en las alturas del arte superlativo que ofrece y que siempre hay que escuchar y tener en cuenta. Con auténtica modestia y generosidad, Emmanuel (o Meme) del Real compartió su sentir acerca de su obra y dejó claro por qué es uno de los artistas más importantes de Latinoamérica. Esto nos dijo, antes de su brillante y sensible espectáculo.
Arcadia: ¿Qué espera de este Festival Cordillera? ¿Con qué expectativas llega a Colombia?
Meme del Real: ¡Espero pasarla bien! Hasta el momento, he tenido la fortuna de haberme presentado en este festival con Café Tacvba; tocamos un par de veces y fue espectacular, la verdad. Refrenda y me recuerda la relación que tenemos con el público acá, lo cariñoso que es, lo exclusivo. Entonces, quisiera que, en la escala en que corresponda, me pueda llevar esa experiencia; espero encontrarme con un público seguramente cariñoso, y de eso va todo. Al final, trato, dentro de lo que presento, de hacer algo emocionante, energético, que pueda ser muy disfrutable y que la gente se lleve un buen sabor de boca. Y si eso sucede, pues para mí es lo importante.

Arcadia: Hablemos un poco de su álbum solista, La montaña encendida. ¿Cómo fue el proceso de creación y de producción de este trabajo?
M.R.: Hace unos años empecé a componer, y cuando vienen los procesos de álbum de la banda, empiezo a revisar qué tengo, qué puedo hacer, etcétera. Y en un momento en que no había ninguna puerta para trabajar con el grupo, empecé a hacer este ejercicio: ver qué había, qué me encontraba, y descubrí ideas que tenía y disfrutaba mucho. Y dije: “Bueno, voy a ver cómo las puedo concluir”.
Con esa intención, algunas se concluyeron, algunas se desecharon, otras se fracturaron y se transformaron, y surgieron canciones nuevas que se empezaron a sumar; y de pronto me di cuenta de que tenía un bonche de canciones que había hecho crecer sin darme cuenta, en este proceso, más allá de componer. Como que ya estaban ornamentadas, arregladas y dije: “No, aquí hay algo que intuyo, esto tiene algo que me está hablando de un lugar diferente”, así que me invitaron a reflexionar al respecto. Todo esto acabó convirtiéndose en un disco en solitario.

Arcadia: Este álbum lo produjo Gustavo Santaolalla. ¿Qué diferencia hubo entre el trabajo de Santaolalla como productor de Café Tacvba y como productor de La montaña encendida?
M.R.: Puedo decir que no hubo nada de diferencia y, al mismo tiempo, toda la diferencia. Cuando estamos con él, con el grupo, somos cuatro y él está pendiente de los cuatro, de Tacvba, de las canciones, de la perspectiva que tiene que darnos para lo que tratamos de hacer y de traer y potenciar, amplificar lo que no vemos. Al mismo tiempo, cuando estoy trabajando con él, está haciendo exactamente lo mismo. Por eso me acerqué a él, por su forma crítica de relacionarse, desde un lugar muy personal, pero también muy impersonal. Puede decirte: “¿Sabes qué?, esta canción tal vez te encanta o siento que es relevante para ti, pero no está sumando como lo esperas y habría que pensarla desde otro lugar”. Tiene una visión muy objetiva y siempre está en pro del proyecto, de la música, de las canciones.
Y fue muy agradable, por otro lado, tener una relación permanente con él. Fue mucho más íntimo, casi te diría que en un tono muy ceremonial. Fue un proceso en el que estás en un acto creativo, pero también estás en un acto de experiencia humana, de una relación, de un momento que cuesta trabajo debido a la cantidad de compromisos que él tiene. Y cuando nos encontrábamos, disfrutamos mucho; apreciamos la oportunidad que la música nos ha estado dando de estar juntos. Entonces, creo que por un lado estaba la parte artística profesional y, por otro, estaba la parte de experiencia casi espiritual.
Arcadia: ¿Qué lo llevó a lanzar este álbum y cuál es la diferencia entre sacar álbumes con Café Tacvba y sacar un álbum como solista?
M.R.: La experiencia que tengo con el grupo, editando álbumes o viviendo el proceso de hacerlo, firmando tal vez con una disquera y luego estando en otra, y luego editando algo de manera independiente, me ha llenado de conocimiento en algún sentido; y con esa perspectiva traté de elegir lo que sentí que era lo mejor que le podía pasar a este disco, a este proyecto de La montaña encendida.
A la vez, hay un universo que ha sido muy nuevo para mí en la toma de decisiones. Sé que la responsabilidad de todo lo que sucede recaerá sobre mí; mientras que con Café Tacvba es compartida, y eso aligera la carga. Pero lo he disfrutado, lo he asumido desde ese lugar y estoy aprendiendo también; no es que yo sepa todo. Y menos, o más todavía, en este momento en el que la tecnología ha transformado la forma en la que se comunica, se comparte, se escucha y se produce la música. Creo que todos estamos aprendiendo a relacionarnos con eso y confiando en que la música es la que, eventualmente, tiene que llegar a algún lugar, y llegará con o sin una buena o mala decisión alrededor.


Arcadia: Mencionó que escogió canciones, unas salieron, otras cambiaron, mientras otras surgían. ¿Quedaron canciones por fuera de La montaña encendida? ¿Tiene pensado sacar más trabajos?
M.R.: Estoy disfrutando de esto y, sin duda, me invita a pensar en seguir creando en este formato o colaborando con alguien más si se da. Y si eso se convierte en un álbum o en lo que sea, pues estoy muy atento y con ganas de hacerlo.
Arcadia: Para allá va la siguiente pregunta, porque teníamos entendido que este iba a ser un álbum de colaboraciones y Gustavo Santaolalla le dijo: “Hazlo tú solo”. ¿Sí fue así?
M.R.: No sé si iba a ser un álbum de colaboración. Eran canciones que yo decía: “Esta me gustaría tal vez cantarla”, porque realmente canto algunas canciones de Café Tacvba, pero así como pensar en hacer todo un disco cantando yo, no era mi plan. Pensaba: “Requeriré de ayuda”, y al mismo tiempo contemplaba la posibilidad de colaborar con artistas que admiro y que me gustaría ver si les interesaba. Pero sí, Gustavo justamente dijo: “No, yo creo que merece la pena que compartas esto como está y después vas viendo”… Y ese “después vas viendo” probablemente es ahora.


Arcadia: Claro, hay que disfrutarlo… Acá encadenamos otra pregunta: ¿con qué artistas le gustaría trabajar?, sin importar si es por primera vez o si ya han trabajado anteriormente.
M.R.: Te podría decir, pero he tenido la oportunidad de colaborar como productor de otros artistas y descubrí que la diversidad, la espontaneidad y el no pensar en “quisiera producir o trabajar con fulano o tal artista” es la meta. Creo en que haya algo que yo busque o que se me acerque y que eso empiece a generar un camino más espontáneo, eso me interesaría. Por supuesto, hay nombres que tengo en mente, tengo amigos que admiro mucho, pero ahora mismo no tengo una lista, es más como una energía, una intuición. Creo que en unos próximos momentos en los que me encuentre más enfocado en eso, empezaré a aterrizar esas ideas.
Arcadia: Yendo al lado de Café Tacvba, ¿qué tienen planeado para el futuro? ¿Trabajos, giras?
M.R.: Por ahora, en esta carrera que hemos tenido a lo largo de los años, eventualmente hacemos una pausa. Ahorita estamos en un receso; y en esas pausas, por experiencia, yo sé que cada tanto lo estamos comunicando y en un momento dado decimos: “¿Qué onda? ¿Nos vemos y qué hacemos?”. Por lo general, comenzamos con algún proyecto de álbum o canciones y eso detona lo que tenga que seguir. No tengo ahora mismo una fecha precisa, pero sé que estamos en comunicación y atentos a que nos reuniremos de nuevo cuando sea ese momento.
Arcadia: Esperamos que Café Tacvba regrese pronto a Colombia.
M.R.: Nosotros también lo esperamos.


Arcadia: Una última pregunta: ¿qué artistas está escuchando que nos pueda recomendar?
M.R.: Hay cuestiones de música regional mexicana que me gustan. Creo que se encontró un lenguaje, que ya tiene algunos años, pero yo desde hace tiempo atrás decía: “Es que hace falta algo”... Ha llegado mucho reguetón, mucho trap y dentro de eso hay cosas que disfruto mucho, pero también había mucha imitación...
Dije: “Aquí en México, habiendo tanto, algo va a pasar”. Entonces encuentro que en este lenguaje que mencionaba, digamos, de los tumbados que le llaman, hay mucho contenido. También hay algunos grupos en México, como Belafonte Sensacional, que tienen una muy buena propuesta; Son Rompe Pera es otro grupo que mezcla rock, punk, música folclórica; es algo increíble. Entonces creo que en todos lados hay expresiones que merecen la pena ser escuchadas, y sobre todo lo que trato es de estar atento, aunque por mi generación ya no estoy tan en eso, pero siempre hay alguna propuesta interesante. Hay mucho talento en todos lados y creo que estar atento es lo menos que puedo hacer.
*Entrevista de Sergio Rubiano Romero
