Ciudad cultural

Paula Silva, Gerente de Escenarios del Idartes: “La idea es ampliar la conexión de los bogotanos con la cultura”

A cargo de los escenarios públicos de la capital, la funcionaria respondió a Arcadia preguntas sobre su labor, su formación, lo que proyecta a futuro y la fuerte alianza con el Festival No convencional, que inyecta un nuevo aire a los espacios de la ciudad con su curaduría.

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6 de octubre de 2026 a las 9:45 a. m.
Silva destaca que, en ocho equipamientos culturales de Bogotá, hay oferta cultural prácticamente todos los días del año. De martes a domingo "estamos presentando y ofreciendo algo en algún lugar de la ciudad".
Silva destaca que, en ocho equipamientos culturales de Bogotá, hay oferta cultural prácticamente todos los días del año. De martes a domingo "estamos presentando y ofreciendo algo en algún lugar de la ciudad". Foto: Montaje Arcadia

Arcadia: Cuéntenos cuál es su escenario favorito de la ciudad, y por qué lo es...

Paula Silva Díaz: Creo que esta es la pregunta más difícil del mundo. Es como tener que escoger a cuál hijo quiere uno más.

Yo tengo un amor especial por el Planetario. Creo que es como un pavo real: lo que sea que uno haga allí resulta totalmente despampanante. Es un escenario al que le hemos puesto mucho esfuerzo y mucha dedicación. En esta administración renovamos la programación científica, activamos alianzas con socios académicos y científicos, cambiamos los inmersivos musicales y consolidamos el Planetario como un escenario artístico, por donde han pasado artistas y músicos impresionantes. Creo que es un escenario muy agradecido y es hermoso ver la afluencia del público.

La capital del país conmemorará los 215 años de la Independencia de Colombia.
El Planetario viene consolidándose como casa de performances y espectáculos únicos. Foto: Alcaldía de Bogotá
Yo tengo un amor especial por el Planetario. Creo que es como un pavo real: lo que sea que uno haga allí resulta totalmente despampanante. Es un escenario al que le hemos puesto mucho esfuerzo y mucha dedicación.
17 Agosto 2015. Bogotá. En el parque Simón Bolivar se celebra el último día del Festival Rock al Parque 2015, el más grande de Latinoamérica al aire libre. (Colprensa - Juan Páez).
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Yo paso mis días en el Jorge Eliécer Gaitán, que es como un emperador. Es un lugar absolutamente solemne y elegante, y es un escenario muy exigente. Cada cosa que ocurre en el Jorge Eliécer es algo que pedaleo, persigo y cuido mucho, porque este teatro es verdaderamente la joya de la corona de Bogotá. Es el escenario más importante y más grande, por donde pasan los artistas internacionales más relevantes, y donde también se concentran las grandes apuestas de programación que hacemos.

La Media Torta es toda una fiesta. Es un lugar increíble: ir a pasar una tarde allí, viendo a los artistas mientras el sol cae sobre Bogotá, me parece una de las mejores formas de pasar un fin de semana.

La Media Torta es toda una fiesta. Es un lugar increíble: ir a pasar una tarde allí, viendo a los artistas mientras el sol cae sobre Bogotá, me parece una de las mejores formas de pasar un fin de semana. De la Media Torta disfruto mucho ver los distintos públicos. Cada fin de semana llega un grupo de gente diferente y ocupa y habita el espacio de una manera distinta. También es verdad que la programación de la Media Torta se ha hecho con un cuidado y un cariño inmensos, y cada vez vemos más gente allí. Eso siempre alegra mucho el corazón.

El Teatro El Parque es un juguete. Todo es perfecto, todo es divino, todo está dispuesto y diseñado especialmente para que lleguen los niños. Aquí nos hemos concentrado en diseñar franjas para públicos que sentimos desatendidos: los niños más pequeños (los de brazos, los que gatean o empiezan a caminar) ahora tienen un concierto mensual bajo el lema “Recién oídos” en el que acolchonamos el escenario para que se muevan libremente y sientan la vibración de la música.

Y el Teatro El Parque es un juguete. Todo es perfecto, todo es divino, todo está dispuesto y diseñado especialmente para que lleguen los niños. Aquí nos hemos concentrado en diseñar franjas para públicos que sentimos desatendidos: los niños más pequeños (los de brazos, los que gatean o empiezan a caminar) ahora tienen un concierto mensual bajo el lema “Recién oídos” en el que acolchonamos el escenario para que se muevan libremente y sientan la vibración de la música. También montamos “Sentidos rebeldes”, para los preadolescentes y jóvenes adolescentes que ya no quieren ir a cosas de niños pero todavía no pueden entrar a muchos eventos de público un poco mayor.

Después de tres años de cierre, este teatro cada vez se llena más constantemente de familias y público joven y es una dicha ver cómo vuelve a la vida este espacio tan icónico en el Parque nacional. Así que los quiero a todos. Es imposible escoger uno.

Antes de llegar a un trabajo que adora, Paula Silva Díaz fue curadora del primer ArtBo, profesora de arte contemporáneo, trabajó con el British Council e hizo  diplomacia cultural para Suecia.
Antes de llegar a un trabajo que adora, Paula Silva Díaz fue curadora del primer ArtBo, profesora de arte contemporáneo, trabajó con el British Council e hizo diplomacia cultural para Suecia. Foto: cortesía Idartes / A.P.I.
Héctor Mora, curador y programador de Rock al Parque desde 2023, ha estado atado al evento toda su vida, como parte activa o como espectador.
Héctor Mora sobre Rock al Parque: “67 % de los asistentes conocen de rock y saben qué van a ver”

Arcadia: ¿Cómo suma su trayectoria antes de llegar a este cargo a la misión que desarrolla en él?

P.S.: Yo he desarrollado toda mi vida profesional en la gestión de las distintas artes. Soy literata de formación y tengo una maestría en Historia del Arte del siglo XX, una maestría en Gestión Cultural y una maestría en Traducción Literaria.

Empecé mi carrera en las artes visuales. Fui curadora del primer ArtBo y durante mucho tiempo trabajé en curaduría y crítica de las artes visuales. De hecho, incluso hubo unos años en los que fui parte del comité editorial de Arcadia, y tengo varios artículos publicados allí. También fui profesora de arte contemporáneo y luego estuve 14 años trabajando para el Gobierno británico, haciendo diplomacia cultural.

En el British Council tuve la oportunidad de trabajar en todos los géneros artísticos. Cada año iba variando las distintas artes en las que trabajaba: hubo años en los que hacía más cosas de música, otros en los que hacía más cosas de cine, otros en los que hacía más cosas de danza y así sucesivamente. Esto no solamente me permitió tener experiencia en cada una de las artes, sino también entender cómo funciona cada una de ellas y construir redes de contactos en cada campo.

Llego a este cargo en Idartes con una misión muy clara de programación. La meta más grande que me plantearon al nombrarme fue elevar la programación de los escenarios a mi cargo, y ese ha sido mi mayor esfuerzo.

Luego trabajé un año haciendo diplomacia cultural para Suecia. Eso significó enfrentarme a un país distinto, a una cultura distinta, a una forma diferente de hacer diplomacia cultural y a otra manera de entender la cultura.

Llego a este cargo en Idartes con una misión muy clara de programación. La meta más grande que me plantearon al nombrarme fue elevar la programación de los escenarios a mi cargo, y ese ha sido mi mayor esfuerzo. Pero también me he concentrado mucho en organizar la gestión: en que, desde la gerencia, los teatros funcionen mejor, que venga más público y que haya mayor visibilidad de los teatros. Es un trabajo que, de verdad, he adorado todos los días desde que llegué.

Arcadia: ¿Qué escenario pide más amor/atención de los bogotanos y sus visitantes? Sabemos que el Teatro Ensueño viene atrayendo públicos y que su ubicación es clave...

P.S.: Yo creo que todos. Realmente, cada teatro y cada escenario tiene un público distinto, y nosotros programamos pensando en el público específico de cada uno. En ese sentido, lo que más nos interesa es lograr una relación muy cercana entre el público y cada escenario.

La gente que va a la Media Torta es diferente de la que va al Planetario, y al mismo tiempo es distinta de la que va al Jorge Eliécer y de la que va al Teatro El Parque. Pero a veces esos públicos se cruzan. Uno ve, por ejemplo, familias que van al Teatro El Parque y que aparecen después en el Planetario; o gente que va a un concierto de rock en la Media Torta y luego aparece en un concierto de rock en el Jorge Eliécer.

Tenemos ocho escenarios en Bogotá, y eso quiere decir que cubrimos prácticamente todo el territorio de la ciudad. Hemos buscado maneras de lograr que las personas que son asiduas a uno de los escenarios empiecen a asistir a los eventos que tenemos en los otros. La idea es ampliar la conexión de los bogotanos, y de quienes visitan Bogotá, con la cultura que tenemos y con los edificios públicos que manejamos.

Por eso hemos empezado a pensar no solamente en cada escenario y en cómo lograr esa conexión entre el público y cada uno de ellos, sino también en los equipamientos que tenemos como una verdadera red. Tenemos ocho escenarios en Bogotá, y eso quiere decir que cubrimos prácticamente todo el territorio de la ciudad. Hemos buscado maneras de lograr que las personas que son asiduas a uno de los escenarios empiecen a asistir a los eventos que tenemos en los otros.

La idea es ampliar la conexión de los bogotanos, y de quienes visitan Bogotá, con la cultura que tenemos y con los edificios públicos que manejamos. Porque, finalmente, cada uno de estos escenarios hace parte del espacio público y de la manera como pensamos en habitar y amar a Bogotá.

Entonces, realmente, lo que quisiéramos lograr, en términos del amor y la atención hacia los escenarios, no es solamente que el público se vuelva asiduo a uno de ellos o que siga la programación de alguno en particular, sino que sepa que en ocho equipamientos culturales de Bogotá hay oferta cultural prácticamente todos los días del año. De martes a domingo estamos presentando y ofreciendo algo en algún lugar de la ciudad.

En ocho equipamientos culturales de Bogotá hay oferta cultural prácticamente todos los días del año. De martes a domingo estamos presentando y ofreciendo algo en algún lugar de la ciudad.

Para nosotros, esta es una labor de puro amor. Sostenemos la agenda cultural durante todo el año; no paramos nunca. Y eso es quizás con lo que más quisiéramos que el público se relacionara: con una programación cultural sólida, permanente e intensa en toda la ciudad.

Música, instalaciones, performance, ópera contemporánea, danza, archivo y cine ocuparán diversos espacios.
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Arcadia: El Festival No Convencional trabaja en llave con ustedes, en distintos formatos y espacios. El Teatro Jorge Eliécer Gaitán es crucial en esta edición (vimos Einstein on the Beach de cerca, una gran experiencia). Cuéntenos sobre qué la emociona de esta alianza particular...

P.S.: Nuestra alianza con el Festival NO Convencional es muy importante. De hecho, hemos sido aliados desde su primera edición. La relación con sus organizadores es de muy larga data y está basada en una inmensa confianza mutua, no solamente en términos de la selección y gestión de artistas, sino también en la gestión de los proyectos.

Este año hicimos una apuesta realmente grande. Desde Idartes tenemos tres eventos propios que apoyan al Festival NO Convencional. El primero fue Einstein on the Beach, quizás la apuesta más grande del año. Sin duda, Einstein es históricamente uno de los montajes más grandes, ambiciosos y complejos que ha hecho el Gaitán, y estamos muy orgullosos de lo que se logró: la colaboración creativa entre artistas colombianos y artistas visitantes, el montaje cinematográfico que hicimos con Congo Films, la asistencia y la respuesta del público, entre muchos otros aspectos.

Tenemos otros dos eventos que apoyan al festival y que ocurrirán en el Planetario. El primero es una colaboración de Meridian Brothers y Chúpame el Dedo, con visuales de Mateo Rivano, el 16 de octubre; el segundo es el congoleño Article15 y los bogotanos Rizomagic el 30 de octubre.

Tenemos otros dos eventos que apoyan al festival y que ocurrirán en el Planetario. El primero es una colaboración de Meridian Brothers y Chúpame el Dedo, con visuales de Mateo Rivano, el 16 de octubre; el segundo es el congoleño Article15 y los bogotanos Rizomagic el 30 de octubre.

Aquí entra en juego lo que decía hace un rato sobre lo despampanante que es el Planetario. Allí apostamos por experiencias musicales muy sólidas que, además, incluyan una propuesta visual única, justamente porque el domo es un escenario sin comparación en Bogotá. Es un espacio enorme y lo que queremos es lograr experiencias visuales y musicales totalmente envolventes. Por eso apostamos por estos dos espectáculos dentro del festival.

Además, somos socios de cuatro eventos que ocurren en el Jorge Eliécer Gaitán.

El primero es este 8 de octubre: Edson Velandia lleva al escenario, junto a un ensamble de 18 músicos, el archivo fotográfico de Umberto Giangrandi, que documenta algunos de los periplos que hemos atravesado como país en torno a las manifestaciones sociales de las últimas décadas. Diario de Manifestaciones Sociales es una colaboración entre dos grandes artistas concebida específicamente para el Jorge Eliécer Gaitán y el Festival NO Convencional, que se estrena en Bogotá y se presenta al mundo en este momento.

El 8 de octubre, Edson Velandia lleva al escenario, junto a un ensamble de 18 músicos, el archivo fotográfico de Umberto Giangrandi, que documenta algunos de los periplos que hemos atravesado como país en torno a las manifestaciones sociales de las últimas décadas.
El 8 de octubre, Edson Velandia lleva al escenario, junto a un ensamble de 18 músicos, el archivo fotográfico de Umberto Giangrandi. Foto: Idartes
El 8 de octubre, Edson Velandia lleva al escenario, junto a un ensamble de 18 músicos, el archivo fotográfico de Umberto Giangrandi, que documenta algunos de los periplos que hemos atravesado como país en torno a las manifestaciones sociales de las últimas décadas.
Giangrandi documenta algunos de los periplos que hemos atravesado como país en torno a las manifestaciones sociales de las últimas décadas. Foto: Umberto Giangrandi

El segundo momento también es una de esas cosas que no se repiten: la presentación de todo el archivo visual de las pruebas cinematográficas que Andy Warhol hizo a sus amigos de The Factory en Nueva York, cuando Warhol era una figura central del mundo artístico, musicalizadas en vivo por Dean & Britta, integrantes de Luna, una banda fundamental de la escena alternativa neoyorquina de los años noventa.

Irrepetible será la presentación del archivo visual de las pruebas cinematográficas que Andy Warhol hizo a sus amigos de The Factory en Nueva York, cuando Warhol era una figura central del mundo artístico, musicalizadas en vivo por Dean & Britta.
Irrepetible será la presentación del archivo visual de las pruebas cinematográficas que Andy Warhol hizo a sus amigos de The Factory en Nueva York, cuando Warhol era una figura central del mundo artístico, musicalizadas en vivo por Dean & Britta. Foto: Idartes

Esta también es una musicalización específica. Fue un encargo que le hizo el Andy Warhol Museum a Dean & Britta y tengo que decir que la música es absolutamente preciosa. Este concierto no se ha hecho desde hace por lo menos una década y no tenía perspectivas de repetirse. El festival logró negociar con el museo y con Dean & Britta y, por eso, lo vamos a tener durante una sola noche en Bogotá.

Irrepetible será la presentación del archivo visual de las pruebas cinematográficas que Andy Warhol hizo a sus amigos de The Factory en Nueva York, cuando Warhol era una figura central del mundo artístico, musicalizadas en vivo por Dean & Britta.
Este montaje de música preciosa fue un encargo del Andy Warhol Museum a Dean & Britta, y no se ha hecho desde hace por lo menos una década. Se presenta una sola noche en Bogotá. Foto: Idartes / A.P.I.

Es un espectáculo para los amantes del cine, de las artes visuales y de la música. Es casi un objeto de colección, uno de esos hallazgos que uno encuentra a veces en ferias o librerías: una edición rara, una primera edición de un libro que uno ama y que ya está fuera de circulación. Este espectáculo es algo así.

El penúltimo momento es Meredith Monk. Ella es una compositora y artista estadounidense de música contemporánea, muy relevante en la historia musical de los últimos 60 años y muy venerada en los círculos musicales. Trabaja fundamentalmente con la voz como instrumento y viene en un trío de voces.

Ver a Meredith Monk es ver a una artista de gran talla internacional, una ocasión excepcional para acercarse a su trabajo.
Ver a Meredith Monk es ver a una artista de gran talla internacional, una ocasión excepcional para acercarse a su trabajo. Foto: Idartes

Es, de verdad, una oportunidad muy especial de ver en Bogotá a una artista de gran talla internacional y, para quienes amamos la música del siglo XX, una ocasión excepcional para acercarnos a su trabajo.

Meredith Monk, compositora y artista estadounidense de música contemporánea, muy relevante en la historia musical de los últimos 60 años y venerada en los círculos musicales. Trabaja fundamentalmente con la voz como instrumento y viene en un trío de voces. Foto: TJ Krebs
Meredith Monk, compositora y artista estadounidense de música contemporánea, muy relevante en la historia musical de los últimos 60 años y venerada en los círculos musicales. Trabaja fundamentalmente con la voz como instrumento y viene en un trío de voces. Foto: TJ Krebs

El festival se cierra el 11 de diciembre con una puesta en escena del coreógrafo griego Christos Papadopoulos. Lo que vamos a traer es interesantísimo: una pieza que Papadopoulos creó con bailarines de grandes compañías que se retiraron de la danza alrededor de los 30 años.

El festival cierra el 11 de diciembre con una puesta en escena del coreógrafo griego Christos Papadopoulos: una pieza que creó con bailarines de grandes compañías que se retiraron de la danza alrededor de los 30 años.
El festival cierra el 11 de diciembre con una puesta en escena del coreógrafo griego Christos Papadopoulos: una pieza que creó con bailarines de grandes compañías que se retiraron de la danza alrededor de los 30 años. Foto: Jubal Battisti

En un contexto en el que la danza es una carrera de la que los artistas suelen retirarse jóvenes, igual que ocurre, por ejemplo, en el fútbol, este espectáculo nos invita a pensar en la vigencia de un cuerpo que baila, en la longevidad de ese cuerpo y en la validez de otras formas de seguir bailando.

Es una pieza absolutamente bella, con la que nos sentimos muy orgullosos de cerrar esta alianza.

El festival cierra el 11 de diciembre con una puesta en escena del coreógrafo griego Christos Papadopoulos: una pieza que creó con bailarines de grandes compañías que se retiraron de la danza alrededor de los 30 años.
Este espectáculo invita a pensar en la vigencia de un cuerpo que baila, en la longevidad de ese cuerpo y en la validez de otras formas de seguir bailando. Foto: Jubal Battisti
Desde temprano en su camino profesional, Parias supo que la cultura sería su vida.
Charla con María Claudia Parias, directora de Idartes: “Rock al Parque es un hito identitario”

Arcadia: ¿Qué viene en términos de escenarios nuevos para esta urbe de 9 millones en constante expansión? ¿Habrá nuevos espacios? ¿Hay refacciones en curso?

P.S.: Como muchos saben, viene un escenario nuevo el año entrante. En 2027 está previsto que termine la restauración del Teatro San Jorge, en la zona de San Victorino, que hará parte de un circuito académico y de formación de artistas muy interesante.

Además, este teatro ha sido diseñado para ser versátil y polivalente, lo que permitirá un uso muy variado del espacio. Así que la perspectiva de este equipo es asumir el reto de recibir este teatro patrimonial, que lleva una década siendo restaurado con una mesura y un cuidado infinitos, y ponerlo a funcionar en un enclave comunitario que nos va a presentar nuevas audiencias, nuevos retos programáticos y nuevas formas de relacionarnos con el público.

Dentro de las denuncias se encuentran supuestos incumplimientos en la restauración del teatro San Jorge.
Así lucía en 2024 el teatro San Jorge. Su restauración, a entregarse en 2027, genera alta expectativa. Foto: Idartes
Viene un escenario nuevo el año entrante. En 2027 está previsto que termine la restauración del Teatro San Jorge, en la zona de San Victorino, que hará parte de un circuito académico y de formación de artistas muy interesante.

Yo invitaría a todos los bogotanos a que se den la oportunidad de conocer nuestros escenarios, de descubrir qué está pasando en cada uno de ellos y de dejarse sorprender. Tenemos una programación enorme durante todo el año y creo que muchas veces no alcanzamos a dimensionar todo lo que está ocurriendo en nuestra ciudad.

Y, por supuesto, los invito a que se acerquen al Festival NO Convencional. Hay propuestas realmente extraordinarias, muchas de ellas únicas, que difícilmente vuelven a pasar por Bogotá. Vayan a los teatros, vayan al Planetario, recorran nuestros escenarios y encuentren ese espectáculo que no sabían que estaban buscando. Los esperamos.