Baltimore, la ciudad estadounidense marcada por la desigualdad y la desconfianza en las autoridades, desató una de las mayores vergüenzas policiales del siglo XXI e inspiró una de las series más aclamadas que hoy puede verse en HBO.
Se trata de La ciudad es nuestra, una miniserie de seis episodios estrenada en HBO el 25 de abril de 2022 que pone el dedo en la llaga de la corrupción institucional.
Creada por David Simon y George Pelecanos, los mismos genios detrás de The Wire, y dirigida por Reinaldo Marcus Green, esta producción es un retrato crudo, casi documental, de cómo la Gun Trace Task Force o GTTF, un supuesto “grupo de élite” antinarcóticos, se convirtió en una mafia uniformada que robaba, extorsionaba y plantaba drogas a inocentes.


La historia empieza en 2015, en el epicentro del caos generado tras el asesinato de Freddie Gray, un joven afroamericano asesinado a manos de la policía que desató protestas masivas, y sigue el ascenso y desplome de esta unidad corrupta liderada por el sargento Wayne Jenkins, interpretado por Jon Bernthal.
Junto a él, un elenco coral que brilla por su realismo: Wunmi Mosaku como Nicole Steele, la fiscal implacable del Departamento de Justicia que destapa el escándalo, Jamie Hector repitiendo su icónico rol de detective desde The Wire, ahora en un limbo moral, McKinley Belcher III como Momodu, una víctima colateral que representa a los miles de afroamericanos atrapados en la red y secundarios como Darrell Britt-Gibson, Josh Charles, Dagmara Domińczyk y David Corenswet, que dan carne y hueso a policías, abogados y vecinos atrapados en el ciclo de la impunidad.


Simon y Pelecanos, con guionistas como Ed Burns y Bill Zorzi, construyen un relato sin héroes ni villanos, mostrando cómo el pacto de silencio policial y la presión por estadísticas de arrestos convierten a agentes comunes en criminales, robando cientos de miles de dólares, armas y drogas de sospechosos para venderlas ellos mismos.
En solo seis capítulos de 55 minutos cada uno, la serie captura a los espectadores. Aunque la serie no barrió como Succession, sí sumó nominaciones al Emmy por guion y dirección, un Peabody Award por su impacto periodístico y elogios en los Critics’ Choice por el trabajo de Bernthal, que muchos ven como su mejor rol después de The Punisher.

Tras su estreno hace tres años, la serie arrasó con un 97 % en Rotten Tomatoes y 84/100 en Metacritic. Por su parte, The Guardian la tildó como una “obra maestra del true crime que supera a The Wire“, alabando su rigor factual y cómo humaniza a los corruptos sin excusarlos, mientras Variety destacó su urgencia en la era Black Lives Matter.
