Una enfermedad que afecta los cultivos de maíz fue detectada en zonas productoras de la Altillanura y el piedemonte del Meta, entre Villavicencio y Puerto Gaitán. Se trata de la mancha ocular, una afección asociada al hongo Kabatiella sp. que puede comprometer la capacidad de las plantas para realizar la fotosíntesis.

La presencia de la enfermedad fue confirmada por el proyecto Red Nacional de Monitoreo Fitosanitario para maíz y soya (REDMAS), desarrollado por la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), AGROSAVIA e ICA.
Según los resultados del monitoreo, el 98 % de las plantas evaluadas en los lotes estudiados presentó la enfermedad, con lesiones que afectaron entre el 10 % y el 20 % de la superficie de las hojas.
La mancha ocular se caracteriza inicialmente por pequeñas lesiones circulares u ovaladas, de apariencia translúcida y húmeda. A medida que avanza, estas presentan un centro de color crema a pardo, bordes oscuros y un halo amarillento. En etapas posteriores, las lesiones pueden unirse y formar áreas de tejido seco y muerto.
Su desarrollo está relacionado con factores como el monocultivo de maíz, la permanencia de residuos de cosecha infectados en el suelo y condiciones ambientales de humedad elevada, lluvias frecuentes, rocío o neblina.

La enfermedad también ha sido reportada en otros países de América del Sur. En Brasil se identificó en más de 30 tipos de maíz, mientras que Uruguay informó su presencia por primera vez en 2025.
Ante la aparición de síntomas sospechosos, las entidades recomiendan reportarlos a Fenalce, AGROSAVIA o el ICA. Debido a que las lesiones pueden confundirse con las de otras enfermedades foliares, el diagnóstico debe confirmarse mediante análisis de laboratorio.
