La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) advirtió sobre el aumento sostenido de las importaciones de granos en Colombia y la reducción de la participación de la producción nacional en el consumo interno.
Según el análisis del gremio, el país importa cerca del 85 % de los 260 millones de sacos de cereales, leguminosas y soya que consume al año, mientras la producción nacional representa apenas el 15 %.
En maíz, la tendencia ha sido descendente para el producto nacional. En 2012, el maíz amarillo cubría el 25 % de la demanda y el blanco el 93 %.

Para el primer semestre de 2025, la participación cayó al 7% en maíz amarillo y al 47 % en maíz blanco. En 2024, de una demanda total de 8.381.248 de toneladas, el 81,4% fue importado. Para 2025 (estimado), el 85,3 % del maíz consumido provendría del exterior.
En fríjol, el cambio también es significativo. En 2012, el producto nacional abastecía el 77 % del consumo. Para el primer semestre de 2025, la relación se invirtió: el 67 % del fríjol consumido fue importado y el 33 % nacional.
El gremio atribuye esta situación a factores como reducción arancelaria, precios internacionales bajos, costos internos de producción y condiciones climáticas adversas.
En contraste, la soya ha mostrado un comportamiento diferente. La producción nacional de soya en grano aumentó 137 % desde 2012 y en 2024 abasteció el 35 % del consumo interno.

Sin embargo, al analizar la demanda total, incluida la torta de soya para transformación industrial, la participación nacional fue del 8 % en 2024 y del 7,2 % estimado para 2025.

Fenalce propone medidas para fortalecer la producción local, entre ellas incentivos para la compra nacional, infraestructura de almacenamiento y secado, contratos de cosecha a futuro y acceso a crédito y seguros agrícolas.
“Es necesaria una reflexión real del sector productivo (…) que defienda la soberanía alimentaria ofreciendo créditos oportunos, seguros de cosecha eficientes, infraestructura de almacenamiento y secado”, afirmó Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.

El gremio insiste en que la discusión sobre seguridad y soberanía alimentaria debe incluir acciones coordinadas entre Gobierno, industria y productores, especialmente en un contexto de crecimiento del consumo interno y mayor exposición a mercados externos.
