La transformación digital avanza en América Latina y el Caribe, pero las brechas de acceso a internet y tecnología limitan el desarrollo económico y social de millones de personas en la región.

Así lo reveló el estudio Disparidades de banda ancha y respuestas de política pública en América Latina y el Caribe, elaborado por los investigadores Ulf Thoene y Roberto García Alonso, de la Universidad de La Sabana, que analizó el comportamiento de la conectividad en 33 países latinoamericanos y caribeños.
La investigación encontró que solo el 58 % de los hogares en América Latina y el Caribe tiene acceso a internet, mientras apenas el 43 % cuenta con computador, cifras que reflejan las dificultades de acceso tecnológico en amplios sectores de la población.
El estudio también mostró que la tasa global de penetración de usuarios de internet alcanzó el 53,6 % en 2023, mientras que en países en desarrollo llegó al 47 % y en los menos adelantados apenas alcanzó el 19 %, según cifras de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
Los investigadores identificaron una relación directa entre conectividad y desarrollo socioeconómico, al señalar que un mayor acceso a internet mejora oportunidades relacionadas con educación, empleo, productividad, innovación y acceso a servicios públicos.
Colombia aparece dentro de los países con mejores velocidades de internet en la región, junto con Chile, Uruguay, Panamá y Brasil. Sin embargo, se advierte que el desafío no es únicamente ampliar cobertura, sino garantizar que la conectividad se traduzca en oportunidades reales y sostenibles para la población.
Las brechas más críticas siguen concentrándose en zonas rurales y comunidades con menores ingresos, donde el acceso a equipos, planes de datos y servicios de banda ancha continúa siendo limitado.
La falta de habilidades digitales mantiene barreras importantes incluso en territorios donde existe acceso a internet, lo que dificulta que muchas personas utilicen herramientas tecnológicas para educación, trabajo o emprendimiento.

Además, el estudio encontró, con un nivel de confianza del 90 %, que las ofertas diferenciadas por región y capacidad económica tienen un impacto significativo sobre el acceso y uso de internet.
Los investigadores concluyen que reducir la brecha digital se convirtió en un desafío estratégico para mejorar competitividad, inclusión y desarrollo económico en América Latina.
