Tener un billete de dólar en la billetera era una especie de agüero con el que se buscaba conjurar la posibilidad de quedar sin cinco. Se hacía porque se creía que el precio de la divisa siempre iba para arriba. Sin embargo, entre 2003 y 2014, el billete verde tuvo un duro bajonazo en Colombia y se cotizó alrededor de los 2.000 pesos durante varios meses. Luego empezó un ascenso, primero a los 3.000, después a los 4.000 y llegó incluso a superar los 5.000 pesos, tras uno de los tantos anuncios del presidente Gustavo Petro. Esa escalada llevó a algunos a retomar la costumbre de guardar dólares, ante la percepción de que la divisa estadounidense volvía a consolidarse como moneda dura. Hoy, sin embargo, esa expectativa contrasta con una tasa de cambio a la baja, pese a las dificultades del país y a la elevada incertidumbre política.

La culpa del descenso del dólar, que lleva cuatro meses por debajo de los 4.000 pesos, se la atribuyen al debilitamiento global de la divisa, la cual ha sido muy afectada por las políticas erráticas del Gobierno Trump. Asimismo, hay algo de componente local, debido a que el Ministerio de Hacienda ha hecho unas grandes emisiones de deuda en el exterior y tiene que traer lo que le prestaron afuera y convertirlo en pesos, empujando más a la baja la cotización del billete verde.
Esta coyuntura reactiva la pregunta habitual: ¿vale la pena comprar dólares en este momento? Y la respuesta de los analistas es que esa compra, si no es para viajar al exterior, se debe hacer con propósitos de diversificación.

En Aval Asset Management señalan que un portafolio ideal debe incluir activos en moneda extranjera para mejorar la relación riesgo-retorno, diversificar y preservar el poder adquisitivo. Con el dólar en Colombia en su nivel más bajo en cinco años, consideran que es un buen momento para comprar.
En la misma línea, Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, explica que, para un inversionista, lo clave no es cómo se mueve la tasa de cambio, sino la rentabilidad del dinero. “Comprar dólares para tenerlos guardados no genera retorno y depende solo de que el tipo de cambio suba. En cambio, si esos dólares se invierten, por ejemplo, en un CDT en el exterior, ya generan rendimiento”, aclara.

En su concepto, la comparación adecuada debe hacerse frente a alternativas locales. Por ejemplo, evaluar cuánto rendiría el dinero destinado a comprar dólares si se invierte en un CDT en Colombia, frente a mantenerlos guardados esperando una devaluación, o a invertirlos en el exterior con una tasa de interés a la que eventualmente se sume una valorización del dólar.
