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Wall Street cierra en rojo su peor semestre desde 1970

La inflación y el fantasma de la recesión han afectado mucho a este mercado de valores.


Wall Street cerró con pérdidas este jueves en su peor semestre desde 1970, poco estimulada por la persistente y elevada inflación en Estados Unidos.

El índice principal, el industrial Dow Jones, perdió 0,82 %, el Nasdaq, de valores tecnológicos, cedió 1,33 % y el índice ampliado S&P 500 bajó 0,86 %, según los datos definitivos de la jornada.

Desde el comienzo del año, el Dow perdió 15,31% y el Nasdaq se hundió 29,51 %, lo que supone el peor comienzo de año de su historia. El S&P 500 cayó 20,52 %. La tendencia a la baja fue casi constante desde enero. Solo se rompió a finales de marzo y durante otros breves tramos en un retroceso bastante constante.

Una serie de malos datos de la inflación llevaron a la Reserva Federal (Fed) a adoptar medidas cada vez más agresivas para intentar frenar las presiones alcistas sobre los precios.

Dos semanas atrás, la Fed subió los tipos de interés a tres cuartos de punto, la mayor alza en casi 30 años. Los mercados piensan que en julio podría ocurrir lo mismo de nuevo.

Datos del Departamento de Comercio mostraron el jueves que el gasto de los hogares estadounidenses creció solo un 0,2 % en mayo y que eso es parte de una tendencia constante a la baja, ya que los consumidores se retraen en medio del aumento de los precios.

El informe también dio cuenta que el índice de precio a ritmo anualizado subió 6,3 % en mayo, la misma tasa del mes anterior, lo cual para la Fed es un signo positivo en su batalla contra la inflación. Sin embargo, cuando se tiene en cuenta la inflación, los datos muestran un descenso del gasto real de los consumidores, según analistas.

“La inflación fue hoy un poco mejor de lo esperado, pero probablemente no lo suficientemente buena como para evitar que la Fed suba las tasas de interés 75 puntos básicos en la próxima reunión”, dijo Tom Cahill, de Ventura Wealth Management.

Al mismo tiempo, el gasto personal fue negativo durante el mes en términos reales”, dijo Cahill. “La gente empieza a tener la sensación de que quizá la Reserva Federal vaya a empujar la economía hacia la recesión”.

Una inflación que pesa

El ritmo de gasto de los hogares estadounidenses se ralentizó en mayo por efecto de la elevada inflación e ingresos insuficientes para compensar el alza de precios, lo cual podría complacer a la Reserva Federal (Fed).

En mayo los gastos subieron un 0,2 % contra 0,6 % de abril y los ingresos aumentaron 0,5 %, según datos divulgados el jueves por el Departamento de Comercio.

En paralelo, la inflación de mayo fue de 0,6 % contra 0,2 % en abril. A 12 meses, la inflación se estabilizó en 6,3 %, según el índice PCE, el indicador preferido por la Fed. Otro índice de inflación, el IPC, publicado por el Departamento de Trabajo y utilizado especialmente para calcular las pensiones, tuvo un alza anualizada mayor: 8,6 %.

Ambos indicadores son calculados a partir de diferentes canastas de bienes lo cual explica la diferencia. La inflación que corroe el poder adquisitivo y abochorna al presidente Joe Biden amenaza el crecimiento económico y el consumo, pulmón de la mayor economía mundial.

Ya en el primer trimestre, el PIB estadounidense se contrajo algo más de lo previsto inicialmente, cayendo un 1,6 % en base anualizada, debido a una revisión a la baja de los gastos de consumo personal.

En términos reales”, es decir, ajustados por inflación, “el consumo cayó un 0,4 %”, dijo Rubeela Farooqi, economista jefe de High Frequency Economics en una nota. Y “el ingreso disponible de los hogares, se debilitó”, añadió.

*Con información de la AFP.