Colombia se mantiene como uno de los mercados más activos de fusiones y adquisiciones en América Latina, pese a un entorno más exigente para los inversionistas.
Así lo revela el más reciente informe anual de fusiones y adquisiciones (M&A) elaborado por Aon, en colaboración con TTR Data y Datasite, que ubica al país en el tercer lugar regional por valor agregado de transacciones durante 2025.
Entre enero y diciembre del año pasado, el mercado colombiano registró 288 operaciones de M&A, una cifra que representa una caída del 7 % frente a 2024. En términos de valor, las transacciones sumaron USD 10.039 millones de dólares, lo que significó una contracción del 18 % interanual.

Aunque los números reflejan una desaceleración, el mercado no se detuvo, sino que evolucionó hacia una lógica de mayor selectividad y disciplina financiera.
Uno de los movimientos más relevantes del cuarto trimestre de 2025 fue la venta de Banistmo S.A., banco de licencia local en Panamá, por parte de Grupo Cibest matriz de Bancolombia a Inversiones Cuscatlán Centroamérica S.A.
La operación, valorada en cerca de USD 1.418 millones, se enmarca en una estrategia de optimización de portafolio y consolidación regional en servicios financieros, sujeta aún a aprobaciones regulatorias.
Por sectores, el software especializado por industria lideró la actividad de fusiones y adquisiciones en Colombia con 35 transacciones, aunque con una reducción del 10 % frente al año anterior.

Le siguieron banca e inversión, con 26 operaciones y una fuerte caída del 43 %, mientras que energías renovables se posicionó como uno de los sectores más dinámicos, con 25 transacciones y un crecimiento del 127 %, reflejando el interés sostenido por activos ligados a la transición energética.

En cuanto al origen del capital, Estados Unidos se consolidó como el principal inversionista extranjero en Colombia durante 2025, con 61 transacciones, seguido por España, Canadá, Brasil y México.
A su vez, las empresas colombianas mantuvieron una estrategia activa de inversión en el exterior, principalmente en México, Chile, Perú y Panamá, evidenciando un mercado cada vez más integrado a las dinámicas regionales.
A nivel latinoamericano, se evidencia un panorama mixto. La región registró 3.061 transacciones por USD 119.793 millones de dólares, con un crecimiento del 18,7 % en el número de operaciones y una leve expansión del 0,5 % en valor.
Brasil lideró ampliamente el ranking, seguido por México y Colombia, que logró sostener su posición pese a un entorno marcado por mayor sensibilidad regulatoria, incertidumbre política y criterios de inversión más estrictos.

El capital sigue presente, pero ya no apuesta a ciegas. La gobernanza y los mecanismos de mitigación de riesgos serán factores clave para atraer inversión en un mercado donde la ejecución pesa tanto como la oportunidad.










