Comprar vivienda en Colombia, una meta que para muchos se ve cada vez más difícil por los altos costos y los requisitos de ahorro, tendrá una ventana de acceso más amplia en 2026 gracias a un cambio en la política de crédito del Fondo Nacional del Ahorro (FNA).
La entidad confirmó que, desde el primer trimestre de 2026, empezará a ofrecer financiación del 100 % del valor de la vivienda, eliminando la necesidad de aportar cuota inicial, uno de los principales obstáculos para miles de familias.
Hasta ahora el FNA financiaba hasta el 90 % del precio de la vivienda, obligando al comprador a contar con, al menos, el 10 % restante como cuota inicial.

Con la nueva modalidad, ese requisito desaparece, siempre que el solicitante cumpla con las condiciones financieras exigidas por la entidad. Esta medida busca facilitar el ingreso al sistema financiero formal y reducir las barreras de acceso al crédito hipotecario, especialmente para quienes tienen ingresos modestos o dificultades para reunir el ahorro previo.
El anuncio se produce en un momento marcado por el aumento del salario mínimo, que creció 23,7 % en 2026, un factor que ha elevado los precios máximos de las Viviendas de Interés Social (VIS) y Viviendas de Interés Prioritario (VIP).
Dado que estos topes están ligados al salario mínimo, el incremento encareció el acceso a este tipo de viviendas y puso aún más presión sobre los compradores que aún no cuentan con el ahorro para la cuota inicial.
¿Cómo funcionará la financiación sin cuota inicial?
Aunque la nueva modalidad elimina la exigencia de aportar la cuota inicial, esto no significa que no haya criterios financieros para acceder al crédito. El FNA aclaró que quienes quieran beneficiarse deberán demostrar disciplina y comportamiento financiero, más allá de tener un monto grande de ahorro.

Esto se puede lograr mediante instrumentos como el Ahorro Voluntario Contractual (AVC) o el Ahorro Plus, productos ofrecidos por la misma entidad.

Entre los pasos para acceder a la financiación total figuran:
• Seleccionar un proyecto inmobiliario que tenga convenio vigente con el Fondo Nacional del Ahorro.
• Contar con un historial de ahorro activo dentro de los productos ofrecidos por la entidad.
• Evidenciar constancia en los depósitos, priorizando la disciplina financiera sobre el valor total ahorrado.
La entidad enfatiza que estos mecanismos no exigen montos fijos o plazos rígidos, ya que prioriza el comportamiento financiero del afiliado como criterio para la aprobación del crédito.

Para 2026, el ahorro mínimo requerido equivale a 1,2 salarios mínimos legales mensuales vigentes, una señal de responsabilidad financiera, más que una barrera de entrada.
Desde el Fondo Nacional del Ahorro aseguran que esta estrategia no solo ampliará el acceso a la vivienda, sino que también reactivará la demanda en el mercado inmobiliario, apoyará al sector constructor y contribuirá a reducir el déficit habitacional, uno de los desafíos estructurales persistentes del país.










