Tendencias
Espacio público Bogotá
El desempleo en Colombia aún sigue lejos de los niveles que se alcanzaron antes de la pandemia. - Foto: GUILLERMO TORRES REINA

desempleo

Desempleo en Colombia podría subir tras desaceleración económica

Este es un tema que tiene en vilo a expertos e inversionistas en el mercado nacional.

La generación de empleo en Colombia parece haberse estancado en los últimos meses, haciendo cada vez más difícil cumplir la meta de regresar a los reportes de un dígito que se tenían antes de la pandemia. Esto se debe principalmente a la inflación creciente, que parece no ceder ante los esfuerzos del Banco de la República, y a una desaceleración del buen ritmo de recuperación económica que traía el país desde el año 2020.

Si bien algunos meses como mayo y junio alcanzaron a despertar el optimismo entre las personas y el gobierno, puesto que el dato de colombianos sin trabajo alcanzó a llegar al 10 %, los reportes de meses siguientes pusieron a pensar a muchos, ya que no es lo esperado. Pese a que comparado con 2021 está bajando, el acumulado mensual de este año muestra ligeros aumentos.

No hay que olvidar que este registro pasó del 10,6 % en mayo al 11,3 % para junio, cerrando el primer semestre de 2022 un poco lejos de los niveles que se tenían antes de la pandemia. Esto debe ser analizado desde el entendido de que estas cifras son estacionales y se comparan con el mismo mes del año anterior. Revisadas frente a 2021, la cifra en ese momento bajó, puesto que estaba en el 14,6 %.

El más reciente reporte de desempleo, para el mes de julio, se ubica en el 11 %, cifra que si bien es mucho menor que la reportada hace un año, cuando quedó en 13,1 %, no dista mucho de los balances del mes anterior. Así, 2,7 millones de personas no tienen empleo actualmente. El próximo viernes 30 de septiembre se conocerá el dato de agosto.

Ahora bien, respecto a lo que se puede esperar con el número de personas laboralmente cesantes para el octavo mes del año y en general para lo que resta del año, algunos expertos advierten que no se esperan grandes cambios a la baja y, por el contrario, podría subir, teniendo en cuenta que se vienen tiempos duros para la economía.

Una inflación en el 10,84 %, que algunos analistas ven rondando el 12 % para diciembre, y posterior aumento de tasas de interés ordenado por el Banco de la República a esta crisis en el costo de vida; son dos factores que sin duda jugarán en contra de la creación de nuevos puestos de trabajo en el país, puesto que la economía seguirá desacelerándose y muchas empresas tendrán que parar sus contrataciones.

En primer lugar, según el Centro de Estudios Económicos Anif, si bien por ahora todos los balances se mueven en el terreno de lo estable, no hay que pasar por alto que la tendencia histórica es que, por factores estacionales y de calendario, el desempleo tiende a aumentar en este periodo.

“En los meses que vienen se espera que se recupere la dinámica estacional característica del mercado laboral, teniendo un desempleo que no varíe mucho durante los próximos meses y disminuya nuevamente hacia el final del año”, dijo este grupo de expertos en un reciente análisis al mercado laboral.

Este apretón a la economía que se está generando por el Emisor, en su búsqueda de bajar a como dé lugar el costo de vida, ha llevado a muchas compañías y analistas de riesgos a bajar sus proyecciones de crecimiento para el próximo año. No obstante, esto no es algo que pasa solo en Colombia, puesto que las grandes potencias del mundo temen incluso que llegue una recesión.

Ante este panorama, el Banco J. P. Morgan (el más grande de los Estados Unidos) advirtió que la economía en el país está dando serias señales de desaceleración, por lo que rebajó sus proyecciones de crecimiento a nivel trimestral, para 2022 y de cara al año entrante. Esta firma espera que el año cierre con un repunte del 7,7 %, mientras que para 2023 su perspectiva pasó al 1,7 %.

Por otra parte, según el Centro de Investigaciones de Bancolombia, el punto más preocupante por ahora es que el Índice de Precios al Consumidor sigue en fuerte alza y no da señales de bajar en el corto plazo, situación que está poniendo contra la pared al Banco de la República y no está dejando más alternativas que seguir subiendo las tasas, afectando aún más el poder adquisitivo de las empresas.

“La señal que puede resultar más preocupante para el @BancoRepublica es que, posterior al IPC de agosto, las expectativas de mercado de mediano y largo plazo también presentaron incrementos muy superiores a los que se habían registrado en los reportes de inflación anteriores”, dijo este Centro en un reciente análisis.

Otro factor que se debe analizar de cara a final de año es el precio de los combustibles, que según lo anunciado por el Ministerio de Hacienda, subirán 600 pesos entre octubre y diciembre. Esto sin duda imprimirá más presión al costo de vida, puesto que se aumentará el valor de la cadena logística que transporta gran parte de las mercancías por el país.