El crecimiento económico regional es moderado, según estimaciones del sector financiero. Bank of America proyecta un avance de 2,2 % del PIB para la región en 2026, apuntando a una expansión estable pero no espectacular.
La valoración de activos latinoamericanos depende tanto de la rentabilidad de las empresas como de la capacidad de los mercados para atraer capital.
Uno de los focos de atención está en Brasil y México, considerados por varias casas de análisis como pilares de la inversión en la región.

En Brasil, Morgan Stanley proyecta que el principal índice bursátil, el Ibovespa, podría subir cerca de 20 % en 2026, impulsado por un crecimiento esperado de utilidades corporativas del 32 %, siempre en un escenario base donde se mantenga la reducción del costo de capital.
Datos del mercado bursátil brasileño también respaldan esta visión, el Banco do Brasil estima que el Ibovespa podría alcanzar los 186.000 puntos al cierre de 2026, un nivel que sugeriría un retorno significativo frente a niveles recientes.
Analistas de la entidad financiera ven además atractiva la renta fija post-jada en Brasil, con un retorno proyectado de 13,29 %, lo que mantiene el llamado “carry trade” como una estrategia relevante para inversionistas institucionales.
En México, la estrategia para 2026 apunta a sectores con flujo de caja sólido y exposición internacional. Monex y Bank of America destacan emisoras como Walmex y América Móvil, que podrían beneficiarse de un entorno macroeconómico estable y del nearshoring la reubicación de cadenas productivas hacia Norteamérica como motor de crecimiento.

El mercado mexicano también enfrenta un ciclo electoral marcado por la revisión de acuerdos comerciales y expectativas de consumo que influirán en la asignación de capital.
Más allá de Brasil y México, los países andinos presentan oportunidades selectivas pero condicionadas por el avance de reformas estructurales.
En Chile, la renta variable ha mostrado un impulso significativo con el índice IPSA liderando las ganancias en 2025, impulsado por sectores como infraestructura y litio, con proyecciones de crecimiento de utilidades del 15 % para 2026 según analistas de BTG Pactual.

Colombia también aparece en el radar con potencial de valorización en algunos de sus principales emisores. Aval Casa de Bolsa proyecta que el MSCI Colcap podría alcanzar los 2.360 puntos, equivalente a un retorno cercano al 14 %, con énfasis en acciones como Grupo Energía Bogotá, Ecopetrol y Grupo Argos, cuyo rendimiento por dividendos se mantiene competitivo frente a la renta fija.
En Perú, el análisis de firmas como Renta4 hace énfasis en una transición hacia un modelo donde el crecimiento de utilidades sea el principal motor de valorización de activos, con expectativas de un EPS (beneficio por acción) estimado en 13 % y un equity risk premium de 6,12 puntos, lo que posiciona al mercado peruano como una alternativa interesante dentro de los andinos.

Los expertos coinciden en que el panorama político y las condiciones de financiamiento global serán factores determinantes para las decisiones de inversión en 2026. En un año electoral para varias economías clave, la dirección de las políticas públicas y reformas estructurales será un catalizador importante para la entrada de capital.
Los inversionistas que ajusten sus estrategias con base en proyecciones de utilidades, estructuras de tasas y riesgos políticos podrían sacar provecho de la diversidad de oportunidades que ofrece América Latina este año.










