El sector gastronómico de Bogotá encendió las alertas frente al panorama económico que enfrentará en 2026. Un análisis técnico y financiero divulgado por Acodrés Bogotá Región advierte que el aumento simultáneo de impuestos, insumos y costos laborales podría dejar a miles de restaurantes operando en pérdida.
De acuerdo con el estudio, la estructura de costos del sector pasaría del 87 % en 2025 al 109 % en 2026, una cifra que, en la práctica, implicaría que muchos establecimientos gastarían más de lo que facturan, incluso antes de asumir compromisos como arriendos, servicios públicos, plataformas tecnológicas, seguridad o impuestos locales.
Uno de los factores con mayor impacto es el incremento del impuesto a las bebidas alcohólicas. Según el análisis, estos tributos registrarían aumentos que oscilan entre el 87 % y el 140 %, con un promedio cercano al 103 %.

Este ajuste tendría un efecto directo sobre la operación de bares y restaurantes, donde el rubro de bebidas pasaría de representar el 27 % al 36 % de los costos totales.
A este escenario se suma el aumento en el precio de los alimentos. También se señala que el costo de los insumos crecería del 35 % al 43 %, impulsado no solo por la inflación en productos básicos, sino también por el efecto del alza salarial en los proveedores de la cadena gastronómica.
El componente laboral también aparece como una de las principales presiones para el sector. Con el incremento del salario mínimo y los ajustes asociados a la reforma laboral, la nómina de los restaurantes pasaría del 25 % al 30 % de los costos operativos.
Para establecimientos intensivos en mano de obra, este cambio representa un desafío significativo para su sostenibilidad financiera.
La combinación de estos factores tiene una consecuencia directa: el margen operativo del sector, que en 2025 se ubicaba en alrededor del 13 %, caería hasta un -9 % en 2026. Es decir, una pérdida estructural que compromete la viabilidad de miles de negocios formales en la capital.

Desde Acodrés Bogotá Región advierten que el problema no radica en una sola medida, sino en el efecto acumulado de decisiones tributarias, laborales y de costos que terminan impactando simultáneamente la operación diaria.

“Este incremento acumulado deja al sector gastronómico en pérdida estructural. Solicitamos mesas técnicas urgentes con el Gobierno y distrito para revisar el impacto real de estas medidas sobre una industria que emplea a más de 1.2 millones de colombianos”, señaló Liliana Montaño, presidenta y directora ejecutiva de Acodrés Bogotá Región.
El gremio también advirtió que, de no adoptarse medidas de mitigación, el impacto podría traducirse en cierres de establecimientos, reducción de empleos y mayor informalidad, especialmente entre pequeños y medianos restaurantes que operan con márgenes ajustados.
En Bogotá, el sector gastronómico agrupa a más de 80.000 establecimientos formales, que cumplen un papel clave no solo en la generación de empleo, sino también en el dinamismo económico, turístico y cultural de la ciudad.

Por ello, Acodrés hizo un llamado a las autoridades nacionales y distritales para abrir espacios de diálogo que permitan evaluar el impacto real de las medidas y buscar alternativas que protejan la continuidad del sector.









