El presidente Gustavo Petro cierra su mandato el próximo 7 de agosto con una fotografía que resume buena parte de lo que fue su cuatrienio (2022-2026) en el poder: una aprobación del 39,4 % frente a una imagen negativa constante entre los colombianos, que llegó este mes de julio a superar el 50 %.
Una radiografía que fue medida mes a mes por CB Global Data, una consultora argentina encargada de clasificar a los presidentes de América Latina según su popularidad, y mostrar cómo cambiaban las tendencias a favor o en contra de los mandatarios, como en el caso de Petro.

“Nunca vimos a Petro con más del 50 % de aprobación”, afirmó, en entrevista con SEMANA, Cristian Buttié, director de la consultora, al explicar que el mandatario siempre registró un saldo desfavorable entre quienes aprobaban y desaprobaban su gestión.
Los reportes mensuales siempre mostraban cómo Petro transitó la mayor parte de su Gobierno entre los puestos intermedios y bajos del ranking regional. Al principio se mantenía en algunas ocasiones en el puesto 7 y otras en el 8, pero desde febrero de este año, cuando ocupaba los puestos 12 o 14, el ambiente electoral en el país hizo que su calificación empeorara.
En julio de 2026 cerró con un 39,4 % de imagen positiva y un 57,5 % de negativa, y ocupó el puesto 12 entre 18 mandatarios, por encima de Javier Milei, quien también atravesó un deterioro de su imagen.
El argentino terminó apenas dos puestos por debajo del colombiano, en el lugar 14, con un 36,8 % de aprobación y un 61,3 % de desaprobación, mientras que el salvadoreño Nayib Bukele terminó el mes con una ventaja de casi 39 puntos entre su imagen positiva y negativa (67,4 % frente al 28,3 %).

“Colombia no fue un caso aislado, pero sí uno de los más estables en su desaprobación”
El panorama del listado demostraba que Petro nunca pudo ubicarse entre los presidentes con mayor favorabilidad, un factor que, en palabras de Buttié, terminó convirtiéndolo en un techo político para el oficialismo de cara a la sucesión presidencial.
“El gobierno, en definitiva, siempre, desde el momento en que nosotros evaluamos, tuvo mayor desaprobación que aprobación… Colombia no fue un caso aislado, pero sí uno de los más estables en su desaprobación, y ha tenido un montón de circunstancias, principalmente por las políticas críticas a ciertos dirigentes (Donald Trump) y también a ciertas ideas, por parte de Petro, que le terminaron jugando en contra, que empezaron a gestar una necesidad de cambiar”, indicó el analista.
Según Buttié, mientras otros gobernantes lograron recuperarse tras momentos de crisis, el mandatario colombiano mantuvo una desaprobación permanente que lo ubicó con frecuencia en la mitad inferior del ranking regional.

“Petro logró estar entre los seis peores presidentes y se va en este puesto doce, con más desaprobación que aprobación, pero nos daba el indicador de que iba a ser muy difícil para Iván Cepeda, quien terminó siendo el candidato del oficialismo, poder perforar en una masa de electores en Colombia que ya definían al petrismo y al oficialismo como su mal mayor”, indicó Buttié.
Además, el consultor expresó que, si bien el presidente mantuvo una base de apoyo, le costó ampliarla porque “conservó un núcleo muy fiel, pero nunca logró conquistar a quienes estaban en el centro del electorado”.
El rechazo de los colombianos hacia la figura presidencial también estuvo relacionado con las posturas adoptadas frente a gobiernos o figuras políticas que apoyó, como los de Venezuela, con Nicolás Maduro, o Cuba.
“Cuando veíamos un techo electoral consolidado, decíamos: ojo, que si hay un dirigente que capitalice ese desencanto, claramente puede llegar con posibilidades fácticas de cara a una segunda vuelta”, dijo el consultor.
Por eso, para julio, la lista de los jefes de Estado con altos niveles de desgaste político estuvo integrada, después de Petro, por Yamandú Orsi (Uruguay), Javier Milei (Argentina), José Raúl Mulino (Panamá), Bernardo Arévalo (Guatemala), José María Balcázar (Perú) y Delcy Rodríguez (Venezuela), quien cerró el listado con apenas un 22,7 % de aprobación y un 70,8 % de imagen negativa.

De La Espriella: “Va a arrancar mejor que Gustavo Petro”
Buttié también explicó que, con la llegada de Abelardo De La Espriella como presidente, a partir del 7 de agosto, el principal desafío de la nueva administración será gobernar un país que sigue profundamente polarizado.

“Nosotros ya tenemos una medición de imagen de Abelardo De La Espriella producto de las elecciones presidenciales. Va a arrancar mejor que Gustavo Petro. Nunca tuvimos a Gustavo Petro por encima del 50 % de aprobación, como sí arranca Abelardo, y eso es un dato porque es una cuota de confianza que claramente le está depositando el colombiano. Y, a la vez, obviamente, una hoja de ruta de que está fresco el recuerdo del gobierno que se va”, indicó el experto.
Por eso, es enfático al decir que el desgaste acumulado del Gobierno Petro influyó en el resultado electoral, pero eso no garantiza una luna de miel prolongada para el nuevo mandatario.
“Entonces, creo que Abelardo De La Espriella va a tener que gobernar, perforar techos, acercar sectores, pero entendiendo cuál es el camino que los colombianos eligieron”, puntualizó.
