Bally Bagayoko, alcalde de Saint-Denis, quedó en el centro de la jornada de protestas estudiantiles que tuvo lugar este martes en París, después de interponerse físicamente entre varios jóvenes y agentes de la Policía durante momentos de tensión en la manifestación.

El funcionario, perteneciente a La Francia Insumisa (LFI), participaba en la movilización cuando decidió acercarse a un grupo de estudiantes que se encontraba frente a las fuerzas de seguridad.
En imágenes difundidas posteriormente en redes sociales se observa a Bagayoko extendiendo los brazos mientras intenta contener el enfrentamiento y pide a los jóvenes que se detengan.
La intervención convirtió al alcalde en una de las figuras visibles de la protesta. Poco después, otras imágenes mostraron a Bagayoko afectado por gases lacrimógenos en los ojos y siendo retirado del lugar por personas que lo acompañaban.

Manifestantes le proporcionaron suero fisiológico para aliviar los efectos de la exposición.
“Yo no soy importante, hay muchos que han sido golpeados”, afirmó el alcalde después del episodio, al cuestionar la respuesta policial frente a los estudiantes.
Bagayoko pidió además al Gobierno francés que reduzca la tensión y abra negociaciones con las organizaciones estudiantiles.
La actuación del funcionario ocurre después de varios días en los que su posición frente al movimiento estudiantil ha generado controversia. El pasado 29 de septiembre, Bagayoko afirmó que la violencia podía ser legítima en determinadas circunstancias.
🔵El alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, se interpuso físicamente ante la policía para proteger a jóvenes en protestas estudiantiles en París 🇫🇷. Su mediación ante la represión antidisturbios fue captada en video y generó gran impacto mediático 🚨.
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Sus declaraciones llevaron al prefecto de Policía de París, Patrice Faure, a realizar un señalamiento ante la Fiscalía de Bobigny por una presunta “provocación a cometer un delito”. El alcalde, sin embargo, posteriormente aseguró que desaprueba completamente la violencia y que su objetivo es evitar nuevos heridos.
El martes, antes de la manifestación, Bagayoko había llamado públicamente a los participantes a protestar de manera pacífica. Durante la jornada insistió en que la respuesta policial no puede sustituir una solución política a las demandas de los estudiantes.
La controversia alrededor del alcalde se desarrolla en medio de una movilización que comenzó en septiembre y que reclama mejores condiciones en los liceos, mayor disponibilidad de profesores y mejoras en las instalaciones educativas.
La jornada del 6 de octubre reunió a más de 266.000 personas en Francia, según las autoridades, mientras los organizadores elevaron la cifra. Los enfrentamientos y las denuncias sobre el uso de la fuerza han aumentado la presión sobre el Gobierno.

Este miércoles, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció además la suspensión temporal del uso de granadas aturdidoras durante las protestas estudiantiles, después de que un adolescente de 15 años perdiera una mano durante una movilización en Lens. La medida permanecerá vigente mientras se investigan las circunstancias del incidente.
Mientras continúan las protestas, Bagayoko mantiene su llamado a la desescalada y al diálogo, mientras sectores políticos cuestionan su participación directa en las movilizaciones.

El episodio ocurrido en París lo convirtió en uno de los rostros más visibles de la creciente tensión entre estudiantes y autoridades francesas.
