Cada año, miles de personas con grandes patrimonios deciden trasladar su residencia a otros países en busca de mejores oportunidades de inversión, beneficios fiscales, estabilidad económica o una mayor calidad de vida.

Este fenómeno ha dado lugar a diversos estudios que analizan cuáles son los destinos preferidos por las grandes fortunas, tanto a nivel global como regional.
Un reciente ranking sobre migración de personas de alto patrimonio reveló cuál es el país de América Latina que más millonarios atrae, consolidándose como uno de los destinos más atractivos para quienes buscan establecerse en la región.
Se trata del Informe de Migración de Patrimonio Privado 2025, elaborado por Henley & Partners, una firma especializada en programas de residencia y ciudadanía por inversión que analiza los movimientos de personas de alto patrimonio en distintos países del mundo.

Para elaborar la clasificación, los investigadores combinaron información de programas de residencia y ciudadanía para inversionistas, registros de compra de propiedades, movimientos empresariales y datos sobre personas de alto patrimonio recopilados por la firma especializada New World Wealth.
El estudio también rastrea los cambios de residencia de más de 150.000 millonarios en todo el mundo y solo contabiliza a quienes se trasladan de forma efectiva y pasan más de la mitad del año en su nuevo país.

De acuerdo con el informe, Costa Rica se posiciona como el país de América Latina que más millonarios atrae. El país centroamericano ha registrado un crecimiento del 76 % en su población de personas con grandes patrimonios durante la última década y ocupa el sexto lugar a nivel mundial entre los destinos más atractivos para este grupo.
El estudio estima que en Costa Rica residen más de 40 centimillonarios, es decir, personas con fortunas iguales o superiores a los 100 millones de dólares. Además, el país alberga al menos tres multimillonarios con patrimonios que superan los 1.000 millones de dólares.

El atractivo de Costa Rica radica en una combinación de factores que incluyen estabilidad política, seguridad jurídica, una economía relativamente sólida y una alta calidad de vida.
A ello se suman su reconocido compromiso con la conservación ambiental, un sistema de salud competitivo y una ubicación estratégica que facilita la conexión con mercados de Norteamérica y el resto de América Latina.
La llegada de personas con grandes patrimonios también puede representar importantes beneficios para el país, ya que suele traducirse en mayores inversiones, creación de empresas, generación de empleo y un incremento en la demanda de bienes y servicios, lo que contribuye a dinamizar distintos sectores de la economía.

