El dictador venezolano, Nicolás Maduro, aterrizó este sábado, 3 de enero, en suelo estadounidense y fue trasladado a Nueva York, donde será imputado formalmente por cargos de tráfico de drogas.
Maduro, extraído de Caracas junto a su esposa Cilia Flores, en medio de un bombardeo en la madrugada del sábado, aterrizó por la tarde en el aeropuerto Stewart International, al norte de Nueva York.

A Maduro se le vio rodeado de agentes del FBI mientras descendía por la escalerilla del avión del gobierno estadounidense. Fue escoltado lentamente a lo largo de la pista.

Según informes, Maduro sería llevado al Centro de Detención Metropolitano, una cárcel federal en Brooklyn, conocida por albergar a presos famosos de alto perfil como Joaquín “El Chapo” Guzmán, Luigi Mangione , Ghislaine Maxwell, P. Diddy y Sam Bankman-Fried.
Su construcción data de principios de los años 1990 para descongestionar otras cárceles y, tras el cierre del Centro Correccional Metropolitano de Manhattan en 2021, se convirtió en la principal prisión federal en Nueva York.

El centro de detención también es conocido por su reputación temida y controvertida.
Abogados, jueces, defensores de derechos humanos y exreclusos han denunciado condiciones duras o inhumanas, que incluyen hacinamiento, violencia entre reclusos, falta de personal, repetidos confinamientos prolongados en celdas, atención médica deficiente y problemas estructurales como apagones en invierno sin calefacción.

Algunos jueces incluso han evitado enviar presos allí por estas condiciones, de hecho es considerada un “infierno en la tierra”.
Tiene capacidad para más de 1.200 internos, con celdas pequeñas y múltiples niveles de seguridad.
Las instalaciones han albergado detenidos de alto perfil: desde narcos y líderes del crimen organizado como “El Mayo” Zambada, Caro Quintero o “La Tuta”, hasta figuras mediáticas y acusadas de delitos financieros o sexuales.

Previamente, Maduro fue llevado a las instalaciones de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) y luego se dirigirá a la prisión Metropolitan Detention Center, en Brooklyn.
Maduro debe comparecer en una fecha aún no precisada ante un juez de Nueva York, para responder por las acusaciones de narcotráfico y terrorismo.
Por su captura el gobierno de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de 50 millones de dólares.

Los ataques aéreos en plena madrugada duraron más de una hora y Trump dijo haberlos seguido como un “show televisivo”. Más tarde develó sus planes para el país con las mayores reservas de crudo del mundo.
“Vamos a gobernar el país hasta que podamos llevar a cabo una transición pacífica, adecuada y juiciosa”, dijo en rueda de prensa, luego de publicar una foto de Maduro esposado y con los ojos tapados por gafas oscuras en el buque militar USS Iwo Jima.
Además, advirtió que si fuese necesario Estados Unidos está listo para un nuevo ataque, “mucho mayor”, e impedir que el círculo de Maduro siga en el poder.
