El embajador ruso en Caracas, Serguéi Melik-Bagdasarov, cree que es muy posible que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, haya sido traicionado por las fuerzas del orden.
“Naturalmente, muchos agentes del orden locales no hicieron todo lo que pudieron”, comenzó diciendo el funcionario del gobierno ruso.
“Si lo que ocurría aquí mucho antes de que esto sucediera pudiera calificarse de traición, naturalmente lo fue. Y conocemos los nombres de estos traidores que huyeron de Venezuela y que trabajaban sistemáticamente para la inteligencia estadounidense”, declaró en una entrevista con el canal de televisión Rossiya-24.

Estados Unidos llevó a cabo una operación militar en Caracas, durante la cual Maduro y su esposa fueron arrestados, y el 5 de enero comparecieron ante un tribunal federal en Nueva York, donde enfrentan cargos de participación en narcotráfico, cargos de los cuales se han declarado inocentes.
Las declaraciones del embajador ruso llegan después de que uno de los periódicos más influyentes y prestigiosos a nivel internacional, The Guardian, consiguiera destapar en primicia lo que habrían sido contactos y diálogos preliminares entre Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez con Estados Unidos.
De acuerdo con el artículo, antes de que las fuerzas armadas de Estados Unidos detuvieran a Maduro a comienzos de este mes, Delcy Rodríguez y su influyente hermano habrían expresado su disposición a colaborar con la administración Trump una vez que el líder chavista abandonara el poder. Así lo revelaron a The Guardian cuatro fuentes con conocimiento directo de las conversaciones sostenidas en los más altos niveles.

Según esas mismas fuentes, Rodríguez —quien asumió el 5 de enero la presidencia interina en reemplazo de Maduro— junto con su hermano Jorge, actual presidente de la Asamblea Nacional, transmitió de manera discreta y a través de intermediarios a funcionarios de Estados Unidos y de Catar que considerarían favorable la salida de Maduro del escenario político.
La captura de Nicolás Maduro y la muerte de 32 cubanos durante un ataque de fuerzas estadounidenses a Venezuela suponen un duro golpe para los servicios de inteligencia de Cuba, reconocidos por su eficacia, coinciden expertos.
Dos días después del ataque estadounidense contra un complejo militar en Caracas, La Habana confirmó la muerte en esa operación de 32 miembros de sus fuerzas de seguridad, algunos de los cuales se encargaban probablemente de la protección del líder venezolano. Caracas lamentó la muerte de 23 militares.
Entre los cubanos, 21 pertenecían al Ministerio del Interior, que supervisa los servicios de inteligencia, y 11 eran de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. No se ha dado información sobre posibles heridos.

The New York Times, citando fuentes cercanas a la operación, afirmó que una “fuente de la CIA dentro del gobierno venezolano” vigiló la ubicación de Nicolás Maduro y facilitó el inicio de la operación.
*Con información de AFP.
