En el marco del Gran Foro Colombia 2026, durante el panel llamado ‘El nuevo tablero geopolítico de América Latina: implicaciones para Colombia’, conversaron Sandra Borda, profesora internacionalista del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de los Andes; Michael Shifter, expresidente de Diálogo Interamericano y experto en la política de Estados Unidos hacia América Latina, y Adam Isacson, director del programa de Veeduría de Defensa de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) sobre las perspectivas para Colombia y la región.
“Me sorprendió un poco qué tan amable fue la reunión de ayer”, aseguró Isacson sobre la reunión entre los dos mandatarios realizada este martes.
“A pesar de todo, como veía venir, y eso es una buena noticia, para Colombia y Estados Unidos. Los dos se portaron como adultos”, señaló el experto durante el Gran Foro Colombia 2026.
“Fue un gran alivio la reunión, porque hace una semana la relación iba por otro destino que no era muy feliz y es posible que la semana próxima sea por el mismo destino, porque estamos viendo tiempos muy impredecibles, que pueden cambiar con un tuit de alguno de los presidentes. Pero evitó el choque que mucha gente se venía venir”, manifestó Shifter en la conversación entre Gustavo Petro y Donald Trump.
Ante la pregunta de cómo se puede explicar una transformación tan abrupta y radical en las relaciones diplomáticas, Shifter aseguró que el operativo en Caracas el 3 de enero cambió la opinión sobre qué es capaz de hacer el Gobierno de Estados Unidos para defender sus intereses.
“El operativo cambió el cálculo del Gobierno colombiano y de todo el hemisferio”, señaló Isacson. “Gustavo Petro y Donald Trump son dos personas que tienen ciertas similitudes, como que trinan 50 veces al día, sin filtrar. Tienen más posibilidad de éxito”.
Sobre los acuerdos a los que podrían haber llegado, Shifter señaló la importancia de los esfuerzos para la lucha contra el narcotráfico, haciendo énfasis en que ambos mandatarios están de acuerdo en luchar contra los grandes capos del mundo de la droga.
“En los meses que quedan del Gobierno Petro, puede haber cosas simbólicas dirigidas a Trump, pero dudo que esto cambie el enfoque principal del gobierno”, explicó.
“Sabemos que no se recertificó a Colombia, que no se quitó a Gustavo Petro de la lista OFAC; sabemos que Trump no se comprometió con una política de reducción de daños, que siempre propone Gustavo Petro, ni se adhirió a la política de drogas del Gobierno Petro que está desde 2023″, aclaró Isacson sobre los posibles puntos de encuentro en materia de narcotráfico entre los dos presidentes.
Posteriormente, los dos expertos conversaron sobre el futuro de Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro, su extracción y el ascenso de la mandataria interina, Delcy Rodríguez, discutiendo sobre los posibles escenarios en materia de política internacional.
“Lo que está detrás es evitar a cualquier costo el escenario que pasó en Irak, cambiar la cabeza y que todo colapse, y que Estados Unidos no tenga más opción que intervenir y enviar soldados terrestres”, aseguró Shifter, quien explicó que ahora se busca estimular el sector petrolero, así como una transición a la democracia.
Isacson, por su parte, manifestó su preocupación de que surja una disidencia chavista que se muestre en contra de la colaboración de Delcy Rodríguez con el Gobierno de Donald Trump. Según él, podrían estar parte de los militares, los servicios de inteligencia, los colectivos, las milicias, guerrillas como el ELN o grupos como el Tren de Aragua.
“Hay tantos que pueden crear problemas para esta estructura que está gobernando Venezuela ahora. O simplemente pueden perder el control de la seguridad en el país, o puede haber ataques a la infraestructura petrolera, como pasa tantas veces en las zonas fronterizas de Colombia”, dijo Isacson, al señalar que estas podrían ser razones por las que se impulse una eventual llegada de militares estadounidenses en tierra a Venezuela como parte de una intervención de mayor alcance.









