Las autoridades venezolanas excarcelaron al yerno del opositor y presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, quien reivindica el triunfo sobre el presidente depuesto Nicolás Maduro en las cuestionadas presidenciales de 2024, informó la familia el jueves de madrugada.
Rafael Tudares fue detenido en enero de 2025 por hombres encapuchados cuando iba a la escuela con sus dos hijos, y condenado a la pena máxima de 30 años de cárcel por cargos de terrorismo.

Quedó en libertad en medio del lento proceso de excarcelaciones anunciado por el gobierno de Delcy Rodríguez bajo presión de Estados Unidos. Rodríguez asumió el gobierno después de la captura de Maduro en un operativo militar estadounidense en Caracas el 3 de enero.
Hace pocos días, el mismo Edmundo González y su familia calificaron el fallo en contra de Tudares de ser una “represalia” de parte del régimen contra la oposición democrática al chavismo, haciendo un llamado a la comunidad internacional para su liberación.

Rafael Tudares está casado con la hija de Edmundo González Urrutia, quien fue candidato en lugar de la nobel de la paz, María Corina Machado, en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 y ganador de dichos comicios, que posteriormente fueron usurpados por la dictadura de Nicolás Maduro.
Los Tudares permanecieron en Venezuela después de que González Urrutia salió al exilio en España tras la proclamación de la reelección de Maduro en los comicios del 28 de julio de 2024. Al conocerse la liberación, la hija del mandatario electo y esposa del recién liberado celebró la decisión a través de sus redes sociales.

“Luego de 380 días de una injusta detención arbitraria y de haber padecido, durante más de un año, una inhumana situación de desaparición forzada, mi esposo Rafael Tudares Bracho ha regresado a casa esta madrugada”, escribió Mariana González. “Ha sido una lucha estoica y muy dura por más de un año”, añadió.

La ONG Foro Penal contabiliza al 19 de enero 777 presos políticos, con 143 excarcelaciones desde el anuncio del gobierno el 8 de enero. El proceso ha sido muy lento. Decenas de familiares duermen frente a las cárceles con la esperanza de ver salir a sus presos en libertad.
Entre los opositores que siguen aún tras las rejas destaca Juan Pablo Guanipa, importante aliado de Machado y vinculado a una supuesta conspiración contra las elecciones de gobernadores y diputados al Parlamento en 2025.

Está igualmente Freddy Superlano, detenido en julio de 2024, en medio de las protestas contra la reelección de Maduro, y el activista Javier Tarazona, detenido desde 2021 por “terrorismo”, “traición” e “incitación al odio”. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció por su parte que Venezuela mantiene “centros de detención clandestinos”.










