El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este miércoles en continuar las negociaciones con Irán durante una reunión con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quien, al contrario, ha pedido una postura más estricta de Washington sobre Teherán.
La administración estadounidense reanudó la semana pasada, en Omán, las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, mantiene la amenaza militar contra la república islámica si no alcanzan un acuerdo.
“No se ha tomado ninguna decisión definitiva, salvo que insistí en que las negociaciones con Irán continuarán para ver si es posible o no llegar a un acuerdo”, dijo Trump en su red Truth Social tras recibir a Netanyahu en la Casa Blanca por más de dos horas.
“Mientras sea posible (negociar), le indiqué al primer ministro que esa será mi preferencia”, agregó el mandatario.

Horas antes de la reunión, Netanyahu tuvo una reunión con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee. Posterior a esto, el embajador de Israel en Estados Unidos publicó una foto de la reunión y escribió que se discutieron “importantes desarrollos geoestratégicos” en la región.
El líder israelí, que se reúne por séptima vez con Trump en este segundo mandato, reclama que las negociaciones incluyan también el programa de misiles de Teherán y no solo el tema nuclear.

Según un comunicado de su oficina, Netanyahu reiteró las necesidades de seguridad de Israel en el marco de las negociaciones entre Washington y Teherán.
Anteriormente, el presidente estadounidense afirmó que evalúa enviar un segundo portaaviones a Oriente Medio para aumentar la presión sobre Irán.
“O llegamos a un acuerdo o tendremos que hacer algo muy duro como la última vez”, afirmó. “Tenemos una armada que se dirige allí y puede que otra esté en camino”.

El 22 de junio, después de varias rondas de negociación con Teherán, Trump ordenó bombardear instalaciones nucleares del país durante la guerra de 12 días lanzada por Israel, potencia nuclear oficiosa, contra Irán.
Por otra parte, las autoridades iraníes, que denunciaron las “influencias destructivas” del viaje del líder israelí, se mostraron abiertas a permitir “inspecciones” sobre el carácter pacífico de su programa nuclear, pero advirtieron que no cederán ante “exigencias excesivas”.
“No buscamos dotarnos de armas nucleares. Lo hemos declarado en repetidas ocasiones y estamos dispuestos a todo tipo de inspecciones”, dijo el presidente Masud Pezeshkian este miércoles, en el 47º aniversario de la Revolución Islámica.

Irán rechaza que sus negociaciones con Estados Unidos vayan más allá de su programa nuclear, aunque Washington quiere abordar también el programa de misiles y el apoyo de Teherán a grupos proxys en la región como Hamás en Gaza, Hezbolá en Líbano y los rebeldes hutíes en Yemen.
Con información de AFP
