Uno de los diarios más prestigiosos de Europa, el ABC de España, publicó un artículo en el que da detalles de la vida del dictador venezolano, Nicolás Maduro, en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, el MDC, donde se encuentra detenido a la espera de un juicio.
El líder chavista se encuentra recluido en la prisión de máxima seguridad, que es llamada también el ‘infierno en la tierra’, la cual ha albergado a altos perfiles como Sean ‘Diddy’ Combs; Ghislaine Maxwell, pareja de Jeffrey Epstein; el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández; e incluso Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, exmilitar venezolano.

El diario ABC pudo conocer detalles inéditos del día a día de Maduro en el centro de detención en el que su celda consiste en un recinto muy limitado, de aproximadamente tres metros de longitud por dos de ancho.
En su interior solo hay mobiliario básico: una litera de metal, un inodoro, un pequeño lavamanos y una ventana angosta por la que entra muy poca iluminación natural.

Las personas recluidas en la SHU tienen permitido abandonar la celda únicamente tres veces a la semana, y siempre durante periodos de una hora. Cuando salen, deben hacerlo con esposas y grilletes, acompañados permanentemente por dos funcionarios de seguridad.
Durante ese breve intervalo pueden asearse en las duchas, realizar llamadas telefónicas —con un límite mensual—, consultar el correo electrónico bajo supervisión o permanecer unos minutos en un reducido patio exterior rodeado de rejas.

Según personas fuentes consultadas por ABC de España, Maduro habría sido trasladado a la Unidad de Alojamiento Especial, conocida por sus siglas en inglés como SHU, un sector destinado al aislamiento individual dentro de la prisión.
El testimonio sobre los gritos de Maduro fue expuesto por el abogado de uno de los reclusos, también de origen venezolano, que se encuentra en un área cercana a la celda del dictador.

Según las fuentes conocidas por el ABC, los gritos de Maduro se escuchan a altas horas de la noche, en la que dice: “¡Yo soy el presidente de Venezuela!, ¡Díganle a mi país que he sido secuestrado, que aquí se nos maltrata!”.
Finalmente, el diario español hace énfasis en el expediente de Maduro, en el que también registra un aspecto adicional: el estado de salud.
Durante la audiencia inicial, su defensor comunicó al juez que existían determinadas condiciones médicas que necesitaban ser atendidas.

Según el texto, se solicitó permiso para gestionar el formulario correspondiente y así asegurar que pudiera recibir la atención sanitaria apropiada mientras permaneciera en prisión preventiva. Sin embargo, las afecciones concretas no fueron especificadas. Ante esta situación, el juez dispuso que el trámite se coordinara con la Fiscalía.
