En los últimos meses, el caso de Zulma Guzmán Castro ha tenido varios giros tras conocerse más detalles y salir más implicados en el hecho.
La mujer, señalada por la Fiscalía colombiana en el proceso por el envenenamiento con talio que causó la muerte de dos menores en Bogotá, fue localizada en Londres, en medio de un episodio que terminó con su rescate en el río Támesis y la posterior activación de mecanismos de cooperación internacional.

Lo más reciente se reveló cuando en el programa Los Informantes, de Noticias Caracol, la directora del espacio, María Elvira Arango, expuso detalles que conoció a través de la Interpol, y que hacen parte de todo lo que hoy rodea la situación legal de Guzmán fuera del país.
En medio de la situación, y mientras intentaba evadir a las autoridades, Guzmán terminó en el río Támesis, en el Reino Unido. Fueron los mismos agentes quienes la rescataron y la trasladaron a un centro médico, donde recibió atención y, posteriormente, fue dada de alta.
En la misma línea, se indicó que las autoridades le informaron que debía presentarse días después para ser notificada formalmente del proceso en su contra y de la solicitud de extradición.

Sin embargo, antes de que esa diligencia se realizara, Guzmán habría salido nuevamente de su lugar de residencia y comprado tiquetes con destino a Brasil.
Ese movimiento activó las alertas internacionales y derivó en la emisión de una notificación de Interpol, que permitió su localización y posterior detención. Actualmente, su situación permanece bajo revisión de las autoridades del Reino Unido mientras avanzan los trámites judiciales correspondientes.
El proceso de extradición, según se mencionó en el informe, podría tomar tiempo. En ese mismo relato se indicó que las autoridades colombianas esperan que Zulma Guzmán sea trasladada a Colombia para que entregue su versión y responda por los hechos por los que es requerida.
Mientras se define su situación en el exterior, el caso sigue sumando elementos en Colombia. En el informe se aseguró que Juan de Bedout, padre de una de las menores fallecidas, acudió a la Fiscalía para rendir una declaración y entregar un elemento que sería clave en el expediente.

De Bedout entregó a las autoridades un dispositivo GPS que, de acuerdo con esa versión, Guzmán habría intentado instalar en su carro.
El hecho habría ocurrido en el parqueadero del edificio donde él vive en Bogotá. En el mismo relato se indicó que el celador del lugar la habría visto a través de las cámaras de seguridad y que, tras ser cuestionada, la mujer se retiró dejando el dispositivo.
El dispositivo fue entregado a las autoridades y quedó a disposición de la investigación. Según se explicó en el informe, el GPS cuenta con una tarjeta SIM que podría contener información adicional, como ubicaciones y movimientos, datos que están siendo revisados y que podrían resultar útiles para esclarecer lo ocurrido.









