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Video | Sacerdote invita a las mujeres a “hacer tortillas” en lugar de manifestarse contra la violencia de género

El polémico padre es conocido con el sobrenombre de ‘el padre pistolas’, por sus cuestionados comentarios.


El sacerdote Alfredo Gallegos, más conocido como ‘el padre pistolas’, se convirtió nuevamente en tendencia luego de sus comentarios en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

El clérigo de la parroquia de Chucándiro de Morelia, en el estado de Michoacán, en México, siempre se ha robado la atención de los feligreses y de la opinión pública por sus controvertidos comentarios relacionados con el machismo, el uso de armas y el aborto.

En este oportunidad, el polémico cura les dijo a las mujeres que no salgan a marchar y “enséñense a ser mujeres”, dijo.

Además, les pidió que “no hagan chingaderas”. Agregó: “Ustedes tienen un arma: el cariño de nosotros los hombres y de la sociedad. Pónganse a hacer tortillas y no compren pinche Coca-Cola. Hagan agua fresca, sopes, tamales”, según publicó el portal Actualidad RT.

Les dijo además que si bien tienen derecho a manifestarse, les pidió que no lo hagan con actos de violencia porque, según él, “en lugar de ganarse el cariño o respeto, se ganan el desprecio”.

El cura es reconocido en México por sus polémicos comentarios frente al rol de la mujer en su sociedad. De hecho, hace algunos meses, habló del aborto y aseguró que las mujeres tienen derecho a cambiar su cuerpo, pero no a matar un niño. “Ustedes son la base de la sociedad. Tengan hijos, no aborten”, dijo, según el portal de noticias.

Además, su sobrenombre de ‘el padre pistolas’ surgió a raíz de uno de sus sermones en el que les dijo a sus feligreses que era normal estar armados y los incitó a comprar pistolas para protegerse contra la inseguridad.

“La constitución original de 1917 permite que ande uno armado, puedes tener hasta un pinche cañón en tu casa, llegan unos sicarios, se llevan los animales, se cogen a tu vieja, a tu hija y tú te apendejas... ¡Pues hazte a un arma”, dijo.

También desafió al Gobierno afirmando que cómo era posible que los funcionarios públicos sí pudieran estar armados y la sociedad civil no. “¿Por qué los cabrones diputados andan en helicópteros, como Silvano, ese cabrón se gastó 1.600 millones de pesos en helicópteros. ¿Por qué ellos sí pueden andar en carros blindados? En cambio nosotros ni un pinche puñal, ni un machete para defenderse”, concluyó.

Sacerdote pidió perdón luego de maldecir a bailarines por evento durante su eucaristía en Ábrego

El sacerdote de la parroquia Santa Bárbara del municipio de Ábrego, Norte de Santander, se enfureció y lanzó maldiciones por un evento de una academia de baile que se realizó a la misma hora de la eucaristía.

El evento organizado por la academia de baile Charlott en el municipio de Ábrego, denominado La ‘Noche de Talentos’, en la que jóvenes realizan una muestra de baile, fue el motivo del disgusto por parte del sacerdote Jesús Emel González, quien durante la eucaristía ofendió a los bailarines, organizadores y espectadores del evento.

“Por eso, lanzó a los organizadores una maldición y que ellos mismos y que la misma vida les entregue el daño que le están haciendo al pueblo”, fueron las palabras del sacerdote durante la ceremonia de este sábado en la noche.

Las misa, que se realizaba en la iglesia Santa Bárbara del municipio de Ábrego, coincidió con el evento de baile que se adelantaba en el parque principal Guillermo Quintero Calderón.

“Es una falta de respeto, una parranda de desgraciados porque desgraciado es el que ha perdido la gracia de Dios y que no valora ni respeta la eucaristía, y todos los que están en el parque han perdido la gracia de Dios, no respetan el sagrado sacrificio eucarístico, deberían esperar al menos a que termináramos la celebración de la eucaristía”, reclamó el padre durante la eucaristía.

Sin embargo, horas después de lanzadas las ofensas, se arrepintió y en un video publicado en las redes sociales de la parroquia Santa Bárbara, pidió disculpas por haber lanzado maldiciones contra los bailarines y asistentes al evento.

“Quiero pedir perdón por las palabras fuertes, duras y displicentes que pude haber pronunciado contra todas las personas que departían en el parque principal, quienes estaban acompañando a sus hijos en una demostración artística. No hay duda de que movido por un gran dolor sacerdotal habida cuenta que en el momento propio de la consagración, 7:30 de la noche, irrumpió una fuerte música y en ese mismo momento debimos cerrar las puertas del templo para que esta música no terminara afectando todo el desarrollo de dicha celebración”, explicó el sacerdote.