El número de muertos por el doble terremoto que azotó Venezuela el 24 de junio subió este lunes, 6 de julio, a 3.535, mientras que el de heridos se mantuvo en 16.740, informó el Gobierno venezolano en un comunicado.

Las autoridades evitan hablar de desaparecidos, pero las Naciones Unidas estiman que el número podría llegar a 50.000, aunque algunas proyecciones apuntan a una cifra cercana a los 10.000.
En La Guaira, estado vecino de Caracas y el más afectado por los sismos, sigue la búsqueda de cuerpos con la esperanza de darles un entierro digno.

El domingo, las autoridades comenzaron a enterrar fallecidos no identificados. Más de 150 víctimas sin identificar fueron sepultadas en el cementerio La Esperanza, en el municipio de Catia La Mar, constataron periodistas de AFP.
La realidad contrasta con la información de hace días dada por Delcy Rodríguez, quien había asegurado que era su intención no llevar ningún muerto a fosa común. Las hileras de tumbas se extienden en la tierra seca de una zona apartada del cementerio.
Los rectángulos son delimitados con piedras blancas. En cada tumba hay un pequeño ramo de flores al pie de una cruz blanca, con una placa que lleva la inscripción: “Identificación especial”, junto con la fecha del fallecimiento, 24 de junio de 2026.

Las víctimas incluyen, además, 17.854 personas que han perdido su vivienda, según las autoridades, que han informado que han atendido a 86.794 familias, rescatado a 6.462 personas y repartido más de 9.603 toneladas de alimentos.
En este momento, hay desplegados más de 4.338 rescatistas internacionales y 29.567 efectivos movilizados para hacer frente a los estragos de los terremotos, a los que han seguido 1.048 réplicas, de acuerdo con las informaciones del Gobierno.

Por otro lado, el Gobierno de Venezuela solicitó formalmente el respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para impulsar programas sociales específicos en vivienda y educación tras los terremotos del 24 de junio.
“Hemos activado la Evaluación de las Necesidades Posteriores al Desastre (PDNA), estimación integral que permitirá identificar las necesidades para la recuperación y reconstrucción del país”, dijo el canciller venezolano, Yván Gil, en un comunicado.

“Asimismo, solicitamos el apoyo del PNUD con la finalidad de impulsar programas en las áreas de vivienda y educación, así como el programa de formación laboral y empleo para las comunidades afectadas”, aseguró.
Gil mantuvo una conversación con el administrador del PNUD, Alexander de Croo, a quien trasladó su agradecimiento por la “disposición” del organismo internacional para “acompañar a Venezuela” tras los terremotos.
