El presidente Trump dijo a Axios en una entrevista el lunes que la situación con Irán está “en constante cambio” porque envió una “gran armada” a la región, pero cree que Teherán realmente quiere llegar a un acuerdo.
Trump estuvo a punto de ordenar un ataque contra objetivos del régimen en Irán a principios de este mes tras la muerte de miles de manifestantes. Sin embargo, retrasó la decisión y, al mismo tiempo, trasladó recursos militares a la región.
Según Axios, funcionarios de la Casa Blanca afirman que un ataque sigue sobre la mesa, aunque las protestas han sido reprimidas en gran medida.

“Tenemos una gran armada al lado de Irán. Más grande que Venezuela”, dijo Trump. Al mismo tiempo, afirmó que la diplomacia seguía siendo una opción. “Quieren llegar a un acuerdo. Lo sé. Han llamado en numerosas ocasiones. Quieren dialogar”.
Washington reforzó su presencia militar en Oriente Medio con la llegada de un portaviones en la zona, en plenas tensiones con Irán por la represión de las protestas, aunque el presidente Donald Trump asegura que Teherán aún busca negociar.

La República Islámica vive una ola de protestas que comenzaron a finales de diciembre por la crisis económica y derivaron en un movimiento masivo contra el régimen teocrático, establecido desde la revolución de 1979.
Grupos de derechos humanos advirtieron que la represión de las protestas dejó miles de muertos y Washington no descartó una intervención militar en el país, aunque en las últimas semanas envió señales contradictorias sobre una posible intervención.

El Comando Central (Centcom), responsable de las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente y partes de Asia Central, anunció que una fuerza militar formada por el portaviones Abraham Lincoln había llegado a la región.
El Centcom no reveló su ubicación exacta, pero precisó que estaba desplegado en la zona “para promover la seguridad y la estabilidad regionales”.
El diario New York Times, mientras tanto, informó que Trump recibió múltiples informes de inteligencia “que indican que la posición del gobierno iraní se está debilitando” y que señalan que su control del poder “se encuentra en su punto más débil” desde la caída del sah.
El influyente senador estadounidense Lindsey Graham declaró al periódico que habló con Trump en los últimos días sobre Irán y que “el objetivo es acabar con el régimen”.

“Puede que hoy dejen de matarlos [a los manifestantes], pero si siguen en el poder el mes que viene, los matarán entonces”, añadió.
Con información de AFP*










